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Edmund Norton, un caballero inglés.
En 1865, en la frontera que divide Alemania y Dinamarca, nace
Edmund James Palmer Norton, de origen inglés, quien
llegaría a transformarse en uno de los pioneros de
la vitivinicultura argentina.
Criado en Inglaterra, se gradúa como ingeniero y sus
servicios son solicitados en la Argentina con motivo de la
construcción del Ferrocarril que uniría Mendoza
con Chile. Se traslada entonces primero a Bahía Blanca,
y con posterioridad, hacia 1889, se instala definitivamente
en la provincia andina. Allí, su tarea específica
es la de diseñar puentes, pero su espíritu emprendedor
lo lleva a buscar otra actividad a la cual dedicarse. Es así
que en 1895 funda lo que en su momento era la primera bodega
de la zona, ubicada al sur del río Mendoza en el distrito
Perdriel del departamento de Luján de Cuyo. Posteriormente,
importa vides de Francia y se dedica enteramente a hacer crecer
su lúcido emprendimiento.
Edmund Norton adopta Mendoza como patria, se casa con Juana
Suárez y tiene con ella varios hijos, algunos de los
cuales continúan con el negocio familiar por un tiempo.
Hacia 1944 muere este caballero inglés, recordado aún
por su nobleza y por la calidez con la que supo establecer
vínculos en estas tierras. Su nombre continúa
flotando en el aire de las fincas y bodegas mendocinas que
ahora llevan su nombre.
Pasaron los años y en 1989 la empresa fue adquirida
por el empresario austríaco Gernot Langes Swarovski.
Gernot Langes Swarovski
Hace muchos años, por recomendación de amigos
argentinos, decidí hacer un viaje a la provincia de
Mendoza. Todavía me cuesta expresar en palabras cuán
profundamente me conmovió la belleza de la región
y la calidez y hospitalidad de sus habitantes.
Pero hubo otra cosa que me impresionó: el maravilloso
clima soleado que prevalece en Luján de Cuyo, su suelo
arenoso rico en minerales y sus arroyos claros como el cristal.
Un día descubrí un viñedo rodeado por
olivos. Cuando vi los racimos colgando de la planta, rebosantes
con la luz solar que las bañaba, supe que este era
un país que yo nunca olvidaría mientras viva.
Esa misma noche, al probar los vinos elegantes, de gran cuerpo
producidos por Bodega Norton, mi decisión estaba tomada.
Las uvas que crecían aquí podían dar
vinos que era posible comparar con los mejores del mundo.
Tuve la oportunidad de comprar una parte de Bodega Norton
poco después de mi primera visita. Algún tiempo
después, mi hijo Michael y yo obtuvimos el control
de toda la compañía.
Hacia la modernidad
Su hijo Michael -actual responsable del management de la compañía-
junto con su equipo, han desarrollado un ambicioso proyecto
de modernización del establecimiento así como
también un progresivo aumento en la extensión
de la viña, auténtica cuna de la calidad. Para
lograrlo, se ha venido invirtiendo en recursos humanos, nuevas
plantaciones y tecnología de punta, tanto en el campo
como en la bodega.
Hoy, Bodega Norton, con su propia marca y nombre, es la bodega
número uno de la Argentina en exportación de
vinos finos de alta calidad.

La
bodega y sus 680 Has. de superficie cultivada están
ubicadas en Luján de Cuyo (primera Denominación
de Origen Controlada de la Argentina) en la zona más
alta del valle del río Mendoza, a los 33Ü de latitud
sur y a una altura entre 800 y 1100m, a los pies de la Cordillera
de los Andes. Mendoza representa el 70% del área cultivada
del país y por la calidad de sus vinos, Luján
de Cuyo es considerada la zona vitícola por excelencia.
Sus suelos son de origen aluvional, poco profundos, ripiosos
y con un buen drenaje subterráneo de agua. La lluvia
es escasa, (190 mm por año) y el promedio de temperatura
es de 15Ü C. El clima moderado con sus días cálidos
y las noches frías, es ideal para desarrollar los colores,
aromas y sabores de los vinos.
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