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Actitud Valeria (che de
los Judios y Bolivianos, también tendrá
algo que decir?)
La Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales
y Bisexuales (FELGT) declaró el viernes "persona
non grata en España" a la modelo argentina
Valeria Mazza por sus declaraciones contrarias a que
las parejas homosexuales puedan adoptar niños.
"Valeria Mazza, quien tiene una alta consideración
del dictador Pinochet, es a juicio de la FELGT un
personaje intolerable cercano al fascismo", destacó
esa organización en un comunicado, en alusión
al elogio público que en 1997 hizo la modelo
del general chileno que durante 17 años dirigió
su país con mano de hierro.
En una entrevista publicada el miércoles por
el diario español ABC, la modelo, embarazada
de su tercer hijo, calificó de "aberración"
el hecho de que los homosexuales puedan adoptar niños.
El gobierno español aprobó el pasado
viernes un anteproyecto de ley que legaliza el matrimonio
entre parejas del mismo sexo y les otorga la posibilidad
de adopción.
"Me parece una aberración que va totalmente
contra natura.
Puedo entender que se casen, pero los niños
necesitan el referente paterno y materno", opinó
la modelo al citado matutino en Madrid, donde llegó
para participar en una campaña de una conocida
marca de productos capilares.
Desde la FELGT, su presidenta, Beatriz Gimeno, no
dudó en responder sin medias tintas: "son
muchos los gays, lesbianas y transexuales que son
asesinados diariamente en América Latina por
su orientación e identidad sexual, y las declaraciones
de esta señora engendran violencia y muerte
y merecen un repudio internacional".
La comunidad Homosexual
Argentina (CHA) prepara un proyecto de ley nacional
para que se permita la adopción de niños
por parte de parejas gays.
Se reabre en la sociedad un
antiguo debate con posturas extremas y aparentemente
irreconciliables. La asesoría técnica
del proyecto de ley nacional está en manos
de la jueza de la Cámara Civil y Comercial
de San Isidro Graciela Medina e incluye la legalización
de la unión civil y el derecho de las parejas
homosexuales a recibir herencia y pensión.
.
Si bien la comunidad gay es reconocida por la ley
en varios países de Europa y Estados norteamericanos
que permiten, por ejemplo, la adopción y el
matrimonio, en América Latina la iniciativa
no tiene antecedentes. Las leyes argentinas sólo
autorizan la guarda compartida a las parejas casadas
y, como el matrimonio es patrimonio sólo de
los heterosexuales (la unión civil está
autorizada en Ciudad de Buenos Aires pero legalmente,
no es equiparable al matrimonio), las parejas homosexuales
quedan excluidas de la adopción. No obstante,
los gays pueden adoptar en carácter de solteros,
pero los militantes de la CHA afirman que tienen más
dificultades que los heterosexuales y revindican los
derechos a estar unidos frente a la ley y compartir
la patria potestad de los niños.
De los puntos que plantea la CHA -unión civil,
pensión, herencia y adopción- la guarda
de los niños es el más polémico
y no permite posiciones intermedias, según
pudo constatar Télam en diálogo con
psicólogos especializados en infancia y adopción.
Las principales objeciones a la iniciativa de la CHA
están vinculadas con la constitución
psíquica de los niños que, según
los sectores más tradicionales de la iglesia
católica y ciertas corrientes del psicoanálisis,
puede verse seriamente afectada. En "Niños
prisioneros del vínculo de un sexo. Secuelas
en su identidad", texto que escribió la
psicóloga Mirta Videla con motivo de la IV
Jornada de Homenaje a Pichon Riviere, queda sintetizada
esta postura. "Mi experiencia de tres décadas
en este tema me facilitó acceder a un saber
amplio en torno a los trastornos graves que padecen
los niños incluidos en parejas de un mismo
sexo", advierte Videla en su texto. En el mismo
párrafo, afirma que la adopción "debería
ser permitida sólo a parejas heterosexuales,
con probada capacidad de paternaje y maternaje".
Ante el pedido de entrevista de Télam, Videla
se excusó de no dar más notas periodísticas
porque, dijo, su posición está condensada
en ese artículo cuya publicación, hace
ya tres años, le valió amenazas de la
comunidad homosexual que continúan hasta el
presente. Para Videla, las parejas homosexuales "son
parejas sexuales y esto no es homologable con el ser
padres, que incluye capacidad funcional de maternización
y paternización".
Militante de la CHA y psicólogo clínico,
Jorge Raíces Montero respondió que muchos
de sus colegas "confunden a las personas con
las funciones". Básicamente, la función
materna está asociada a la protección
del niño y al mundo interior de la familia
y la paterna, a los límites y al mundo externo.
"Lo que forma a un niño es la estructura
de la familia y no la orientación sexual de
quienes la compongan", precisó Montero,
quien agregó que "el hecho de que la mamá
tenga vagina y el papá pene es una cuestión
accidental, en tanto las funciones de maternaje y
paternaje existan".
Lo mismo opinó el psicólogo Jorge Garaventa,
especialista en niñez. "La psicología
moderna demostró que las funciones maternas
y paternas, en una pareja heterosexual, son ejercidas
tanto por el hombre como por la mujer", dijo.
"Si estas funciones están presentes, es
indistinto el sexo de quienes las ejerzan", detalló
Garaventa y afirmó que "las figuras de
la madre y el padre ligadas a las formas anatómicas
del hombre y mujer, están muy superadas".
Posiciones a favor y en contra
Pese a las diferencias que los enfrentan, los defensores
y los detractores de los proyectos para permitir que
los homosexuales adopten niños coinciden en
que la sociedad argentina no está preparada
para aceptar que las parejas de un mismo sexo compartan
la patria potestad de los menores de edad. Sin embargo,
unos sostienen que la homofobia y la discriminación
se combaten en el día a día y que las
resistencias sociales se derrumban con los hechos.
.
"Honestamente, pienso que la sociedad argentina
no está preparada para que las parejas homosexuales
adopten chicos", opinó la Jefa del departamento
de adopciones del Consejo Nacional del Menor y la
Familia, María Ester Benchuya. "No podemos
descontextualizar", continuó la funcionaria,
quien agregó que la sociedad argentina no es
como la de San Diego o San Francisco, dos Estados
norteamericanos pioneros en el reconocimiento legal
de la comunidad gay e íconos del activismo
político y social de los homosexuales.
En la misma línea, el defensor público
de menores de edad, Atilio Alvarez, afirmó
que "lo primero que debe discutirse, es el matrimonio
entre homosexuales y recién después
la adopción". "No se puede poner
a los niños al frente y usarlos de ariete",
dijo Alvarez, quien alertó sobre "los
riesgos de no aceptación social y estigma,
a los que quedarían expuestos los chicos".
Álvarez explicó que la normativa actual
sólo permite adoptar a parejas casadas o personas
solteras (ni el concubinato ni la unión civil
son figuras habilitantes) y sostuvo que por eso la
primera discusión debe darse en éste
ámbito "entre adultos".
En la vereda de enfrente, la psicóloga clínica
Sandra Soria advirtió que "las sociedades
crecen, se desarrollan y aceptan las diferencias en
el tiempo". "La adopción gay va a
terminar aceptándose, pero el debate recién
empieza y hay que darlo", opinó Soria
y dijo que los niños con "dos papás
o dos mamás" pueden afrontar situaciones
difíciles porque viven la constitución
de su familia con naturalidad y sus padres, que vivieron
en carne propia la discriminación, los preparan
para eso. "Los colegas míos que dicen
que la sociedad no está preparada para tal
maternidad o tal paternidad, o no tienen experiencia
clínica o son homofóbicos", arremetió
la psicóloga Isabel Monzón.
Según Monzón, "las madres lesbianas
que adoptan o quedan embarazadas de un donante anónimo
o tuvieron hijos de una pareja con un varón,
no andan pidiéndole permiso ni a la sociedad
ni al Papa" para ocupar su lugar.
Psicólogos que apoyan la adopción gay
y polemizan con la Iglesia
Concientes de la resistencia que la adopción
gay genera en la opinión pública, la
CHA prepara para el mes que viene un libro en el que
20 psicólogos especializados en infancia, afirman
que ese tipo de convivencia no perjudica el desarrollo
emocional de los niños.
.
"Vamos a recabar todos los argumentos en contra
de la adopción gay, vamos a descartar los que
científicamente no son sólidos y vamos
a proponer una mirada distinta, con la misma coherencia
y seriedad académica que tienen nuestros detractores
serios", afirmó el presidente de la CHA,
César Cigliutti.
Entre los "detractores" que menciona Cigliutti,
se inscribe la Iglesia Católica que, al no
consentir la homosexualidad, desaprueba enérgicamente
la unión civil y la adopción de niños
por parte de parejas de un mismo sexo.
La agencia Télam se comunicó con el
Arzobispado de Buenos Aires que recomendó a
la presidenta de la "Fundación Fampaz",
Olga Isabel Muñoz Obando, para que dé
una opinión sobre el tema desde el punto de
vista del cristianismo. Periodista, productora del
programa "Haciendo Familia" que se emite
por señales de cable, Obando fue contundente:
"La adopción de parejas homosexuales es
un disparate. No se le puede entregar un niño
a un degenerado", dijo.
En diálogo con Télam, Obando sostuvo
que "el derecho al casamiento homosexual no está
apoyado en un derecho natural porque lo natural y
lo primario en el ser humano, es la heterosexualidad.
La homosexualidad es una degeneración de la
naturaleza o de la psiquis", apuntó y
afirmó que "permitir la adopción
de homosexuales, es permitir el terrorismo psíquico
contra los niños".
El psicólogo Jorge Garaventa -uno de los 20
autores de la publicación de la CHA, junto
a Alfredo Grande, Isabel Monzón y Eva Giberti,
entre otros- dijo que el origen del debate está
"los temores que genera la homosexualidad".
Los niños que conviven con parejas de un mismo
sexo no desarrollan, necesariamente, una orientación
homosexual ni tienen problemas psíquicos ligados
a esta circunstancia, de acuerdo con un estudio de
la Sociedad Norteamericana de Pediatría.
.
Los niños criados por padres gays o madres
lesbianas no muestran evidencias de confusión
en cuanto a su identidad sexual o deseos de pertenecer
al sexo opuesto. A esta conclusión arribó
el "Comité de Aspectos Psicosociales de
la Salud de los Niños y la Familia", de
la "American Academy of Pediatrics" de Estados
Unidos.
La investigación "Coparent or Second Parent
Adoption by Same Sex Parents", fue publicada
por la revista "Pediatrics", en febrero
de 2002, y está avalada por 300 casos que los
científicos aclaran, son representantivos de
toda la población infantil y preadolescente.
Si bien no hay estadísticas precisas, los pediatras
estiman que en Estados Unidos entre 1 y 9 millones
de niños tienen un padre o una madre homosexual.
Según la Sociedad Norteamericana de Pediatría,
los niños que crecen con uno o dos padres o
madres gays o lesbianas, desarrollan sus funciones
emocionales, cognitivas, sociales y sexuales de la
misma manera que los niños cuyos padres son
heterosexuales.
Los responsables de la investigación sostienen,
por ejemplo, que "no se encontraron diferencias
en cuanto a los juegos, actividades, formas de vestir
o preferencias entre las amistades en los niños
cuyas madres son lesbianas, en comparación
con los hijos de madres heterosexuales".
Y unos párrafos más adelante, afirma
que "los niños que crecen con padres homosexuales
tienen algunas ventajas con respecto a los otros niños",
entre otras cosas, porque "son más tolerantes
ante la diversidad".
Ante la consulta de Télam, el psicólogo
argentino Jorge Raíces Montero afirmó
que "la idea de que los chicos que viven con
parejas de lesbianas o de gays van a ser lesbianas
o gays no resiste ni dos minutos de análisis".
Militante de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA),
Montero respondió a lo que entiende es uno
de los prejuicios más difundidos entre ciertos
sectores sociales que se manifiestan en contra de
la adopción gay. "Así como no hay
garantías de que los hijos de las parejas heterosexuales
sean heterosexuales, así tampoco los chicos
criados por parejas homosexuales tienen que elegir
una orientación homosexual", concluyó
Montero.
Has lo que yo digo pero no lo que yo hago
El Vaticano salió al cruce
de los avances que, en materia de derechos civiles,
está alcanzando la comunidad gay en distintos
países: a través de un documento doctrinario,
rechazó con firmeza el matrimonio entre homosexuales,
animó a éstos a vivir en castidad y
pidió a los estados que no coloquen esos matrimonios
en el mismo plano jurídico que la familia.
También reiteró el derecho de los niños
a vivir en una familia basada en el matrimonio entre
un hombre y una mujer. Así lo recoge en el
nuevo Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia,
presentado ayer por el cardenal Renato Martino, presidente
del Consejo Pontificio Justicia y Paz, y en que se
condena también el aborto, se rechazan las
parejas de hecho.
El Compendio, de 500 páginas, dedica un amplio
capítulo a la familia, a la que denomina célula
básica de la sociedad, y en el que resalta
el valor del matrimonio entre un hombre y una mujer
dirigido a la procreación y a la educación
de los hijos. Según el Vaticano, ningún
poder puede abolir el derecho natural del matrimonio
ni modificar sus características y la
finalidad.
Al respecto, el texto analiza las uniones de hecho
y las de homosexuales y afirma que las primeras se
basan en una falsa concepción de la libertad
de elección de los individuos. Según
la Iglesia, el matrimonio no es un simple pacto privado
de convivencia y la equiparación legislativa
entre la familia y las uniones de hecho supone desacreditar
a la familia, que no se puede realizar en una
precaria relación entre personas.
Sobre las parejas de homosexuales, el Vaticano afirma
que es incongruente atribuir una realidad
conyugal a la unión entre personas del mismo
sexo y subraya que la misión principal del
matrimonio es la de transmitir la vida, según
el proyecto de Dios, y que ello sólo
se logra con la unión de dos personas de distinto
sexo.
El homosexual tiene que ser plenamente respetado
en su dignidad y animado a ejercer la castidad. El
respeto que se les debe tener no significa legitimar
comportamientos no conformes a la ley moral y mucho
menos significa que haya que reconocer el derecho
al matrimonio entre personas del mismo sexo, equiparándole
a la familia, precisa el documento.
El Compendio va por más y agrega que, si desde
el punto de vista legal el matrimonio entre dos personas
de diferente sexo sólo es considerado
como un matrimonio más, el concepto del
matrimonio sufriría un cambio radical, con
grave detrimento del bien común. Poniendo
la unión homosexual en un plano jurídico
análogo al del matrimonio o de la familia,
el Estado actúa de manera arbitraria y entra
en contradicción con sus deberes, precisa
el texto.
El Vaticano pide a la comunidad civil no permanecer
indiferente ante las tendencias disgregadoras
de la familia y pide a los estados que defiendan el
matrimonio entre un hombre y una mujer como
única forma auténtica de familia.
El documento considera a la familia santuario
de la vida y, tras insistir en que el matrimonio
tiene que estar abierto a la procreación responsable,
condena la esterilización y el aborto, al que
denomina abominable delito y desorden
moral grave. También rechaza los medios
anticonceptivos y la clonación humana y advierte,
respecto a técnicas de fecundación,
que no todas son aceptables.
El Vaticano reitera el derecho de los padres a elegir
la educación de sus hijos. Sobre los niños,
resalta el derecho que tienen a nacer en una
verdadera familia, un respeto que sostiene
siempre ha sido problemático y que conoce nuevas
formas de violaciones.
Para el Vaticano el divorcio es una verdadera
plaga social. De todas formas la Iglesia, según
destaca el texto, no abandona a sus hijos divorciados
y que se han vuelto a casar. Sin embargo, reitera
que sólo podrán comulgar los arrepentidos
que estén sinceramente dispuestos a una forma
de vida que no esté en contradicción
con la indisolubilidad del matrimonio.
FELGT califica al Vaticano de retrógrado
La presidenta de la Federación Estatal de Lesbianas,
Gays y Transexuales, Beatriz Gimeno, acusó
al Vaticano de retroceder hasta el Concilio de Trento
en su discurso oficial.
Gimeno pide en un comunicado respeto al colectivo
por parte de la Iglesia Católica y reprocha
la reincidencia de Juan Pablo II y los sectores
conservadores católicos que hoy dominan la
Iglesia al insistir en posturas contrarias a los principios
democráticos de convivencia sobre temas como
la homosexualidad, las familias, el matrimonio de
gays y lesbianas, las parejas de hecho, el divorcio
y el uso del preservativo.
Una vez más se nos dice que los
individuos homosexuales deben ser respetados y animados
a seguir el plan divino con un empeño especial
en la castidad, lo cual no significa legitimar sus
comportamientos, critica.
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