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Cuándo
ir
Las visitas guiadas son
gratuitas y se realizan los MARTES Y JUEVES
a las 12 del mediodia, en Av. Bullrich 55. Informes
y coordinación de visitas escolares:
4899-1144.
Información en Internet:
www.ccislamicoreyfahd.org
- info@ccislamicoreyfahd.org
El Centro Cultural Islámico Rey Fahd,
inaugurado el lunes 25 de setiembre del 2000
por El príncipe heredero del trono de
ARABIA SAUDITA con 250 acompañantes.
Se impone con sus tres hectáreas de terreno.
Cuenta con colegios, salas de exposiciones y
conferencias, biblioteca.
Area
de Culto: Más de 2.000 m2
Al penetrar en la mezquita el espíritu
del oriente parece exalar una sensación
en la que la realidad de lo bello supera con
creces a la imaginación y solamente puede
describirse con el lenguaje de los poetas en
homenaje a su esplendor arquitectónico.
Con una capacidad para 1.500 orantes masculinos,
se encuentra la otra que puede albergar a 500
del sexo femenino. Su inmensa cúpula
de la que pende una artística araña
de una tonelada de peso, iluminada por más
de 300 lámparas cuya luz se refleja en
las preciosas alfombras que cubren el recinto
sagrado haciendo resaltar sus típicos
arabescos. A un costado se encuentran los balos
para realizar las abluciones rituales que exige
la doctrina para dar cumplimiento a la oración.
Se destacan sobre la inmensa mezquita dos gigantescos
minaretes de 50 metros de altura cada uno, desde
los cuales se llama a la oración. Se
destacan sobre la inmensa mezquita dos gigantescos
minaretes de 50 metros de altura cada uno, desde
los cuales se llama a la oración cinco
veces al día. A un costado de la mezquita
se encuentra la residencia de los imames de
la misma, oficinas de atención al público
y administrativas.
Area Cultural:2.800 m2
Comprende un auditorio y teatro con capacidad
para 700 personas, galería para exhibiciones,
librería, biblioteca, administración
y otros servicios.
Area Educativa: 8.800 m2
Abarca Jardín de infantes (150 niños),
escuela primaria (300 alumnos), escuela secundaria
(300 alumnos), oficinas y ámbitos para
los docentes.
Area de Servicios: 1.200 m2
Comprende restaurant, cafetería, almacenes,
depósitos y mantenimiento.
Area de Recreación: 1.200 m2
Práctica de deportes y confitería.
Area de Reposo: 2.300 m2
Dos dormitorios para 50 internos cada uno para
ambos sexos, con servicios confortables.
Area de Garages: Playa de estacionamiento
subterránea para 80 automotores.
Area Parquizada: 12.700 m2
Amplios jardines y una gran fuente de agua en
la entrada.
Boletín N†12 Octubre 2000
Un poco de historia reciente
Durante la ex presidencia del Dr. Menem, más
allá de algunos cuestionamientos para
la cesión del predio palermitano donde
hoy se levanta el Centro Cultural Islámico,
se aprobó por mayoría en ambas
Cámaras del Congreso la donación
del terreno a través de una ley nacional,
en 1995. La piedra fundamental fue colocada
el 7 de diciembre de 1998, con la asistencia
del entonces Presidente Menem, ministros del
Poder Ejecutivo, y gran cantidad de público,
invitados especiales y el Secretario de Estado
de Culto, Dr. Angel Miguel Centeno.
Característica edilícia del
complejo cultural
La monumental construcción de puro estílo
árabe está situada con frente
a la Avda. Bullrich, entre Salguero y Avda.
del Libertador, mientras que la parte posterior
da a las vías del ferrocarril Mitre.
Fue proyectada por el Estudio de un afamado
arquitecto saudita que tiene en su haber la
dirección de más de 200 mezquitas
en los 5 continentes. El mismo estuvo presente
en el acto de inauguración, oportunidad
en la que habló para referirse a la obra
terminada y puso de relieve que la piedra fundamental
fue colocada el 7 de diciembre de 1998.
Superficie: El predio de 33.000 m2, tiene 17.000m2
cubiertos, parquizados y playa de estacionamiento
subterránea.
La Comunidad Musulmana en la Argentina
En los comienzos del siglo pasado nuestro país
tenía apenas un millón y medio
de habitantes. La inmigración árabe
se registra a partir del año 1875 y continua
fluídamente hasta 1914, es decir hasta
la declaración de la Primera Guerra Mundial.
Finalizada ésta continuó el flujo
inmigratorio, aunque ahora con menos intensidad.
Mayoritariamente procedían de Siria,
Líbano, Palestina e Irak, a la sazón
bajo el yugo otomano y luego franco-británico,
colonialismo que duró hasta los años
1950 y 1955, en algunos casos.
Llegaban en busca de mejores oportunidades,
muchos de ellos indocumentados y solteros. Muy
rápidamente se adaptaron a pesar de las
dificultades que representa el desconocimiento
del idioma español. Los usos y costumbres
criollas fueron asimiladas sin esfuerzo y comenzaron,
a la par de ejercer oficios menores, a desarrollar
pequeños comercios. Un gran porcentaje
se instaló en la Capital Federal y sus
alrededores, mientras que otros prefirieron
poblar el interior, ambiente que mejor se adecuaba
a sus costumbes ancestrales.
Aquí, en nuestra Argentina, jamás
se sintieron extranjeros y muy pronto adquirían
características de elementos muy acriollados.
Amaban a esta tierra, que todo les dio sin pedirles
nada a cambio, como si fuera la propia, y se
convirtieron en hombres de negocios, ganaderos,
chacareros y hasta pequeños industriales.
El fenómeno curioso es que se sentían
fundamentalmente ligados a esta tierra, es decir
que no formaban parte de intereses internacionales.
Poseían las virtudes y los defectos del
nativo y nada ni nadie podía creer que
un inmigrante árabe tenga un adarme de
sentimientalismo extranjero. Más aún,
hablaron el kechua y el guaraní a la
par de un español dificultoso, a fuerza
de comenzar a olvidar su lengua original. Eran
argentinos por adopción, con las mismas
ansiedades, ambiciones y alegrías de
los nativos.
Formaron familias desposando, en su mayor parte,
a mujeres argentinas y con una preocupación
mayor: enviar a sus hijos a las universidades
para su formación. Muy pronto esos hijos
egresaban de las facultades constituyéndose
en el orgullo de sus padres. Llegaron a los
estrados de la justicia, al parlamento, a las
fuerzas armadas, a la banca política,
al magisterio y otras tantas disciplinas y funciones
del quehacer nacional. En la actualidad ya son
tercera y hasta cuarta generación de
descendientes árabes, los que con orgullo
argentino constituyen a la prosperidad identificados
como parte integrante de este suelo noble que
acogió a sus ancestros hace ya más
de un siglo y cuarto.
¿Pero cuánto se sabe del Islam
en occidente?
Nuestra percepción de las culturas ajenas
muchas veces no suele fundarse en una realidad
objetiva, sino en la imagen mental que tenemos
de ella.
Los musulmanes creen en las Sagradas Escrituras:
el Nuevo y el Antiguo Testamento, en la Torá
y los Santos Evangelios, y no hacen distinciones
entre los profetas y mensajeos. Así lo
sentencia el Corán, la palabra divina
que rige la vida y los actos del musulmán
en este peregrino transitar.
Evidentemente que, a la par de analogías,
existen también marcadas diferencias
entre el Cristianismo y el Islam; diferencias
que es prudente sintetizarlas en términos
estructurales.
Lo primero en señalar es que los musulmanes
consideran a Nuestro Señor Jesucristo
como a uno de los Profetas de Dios, hijo de
María Reina Inmaculada, de parición
sobrenatural, y no al hijo de Dios (Ver Capítulo
XIX del Corán). En el Islam no existe
iglesia, clerecía o monacato que responda
a una piramidal jerárquica centralizada.
Tampoco posee el Islam un magisterio dogmático
pontifical o Concilio para definir dogmas. Es
casi una verdad de a puños que no son
pocos los occidentales con prejuicios, y hasta
con intolerancia cuando del Islam se habla.
¿Qué es el Islam?
Filosóficamente, el Islam podría
definirse- a la vez- como una actitud mental
y como una Institución. La Actitud mental
consiste en subordinar la voluntad individual
ante la voluntad divina. La Institución
consiste en establecer -por encima de pueblos,
condición social y razas- la "Umma",
o sea la Comunidad de fieles (el pueblos de
Dios) fuertemente solidaria que tiende a unificarlos.
¿Qué busca el Islam?
La doctrina islámica busca en la Ley
religiosa una supresión de lo individual,
tan grande como en otras partes puede exigir
el culto de la razón. El eje de la Fe
está basado en la absoluta Unicidad de
Dios, concepto que excluye "Su asociación"
con otros seres o personas de la divinidad.
Tampoco admite la más mínima relación
directa, parentesco o semejanza entre El y los
seres creados por El. El capítulo 112
del Generoso Corán sentencia taxativamente:
"Di, Dios es único. Dios es eterno,
jamás engendró ni fue engendrado,
y es incomparable". Por tanto, puede decirse
con acierto que el Islam es monoteísta
a rajatabla.
La universidad del islamismo
Pero la universalidad del Islam no puede explicarse
exclusivamente por las razones apuntadas porque,
además de ser la recapitulación
final de todos los mensajes monoteístas
del pasado, es una síntesis que retoma-
completando, rectificando, explicando y enriqueciendo-
lo que ya había sido revelado a Abraham
(el abuelo común), Moisés, Cristo
y otros profetas, sin establecer diferencias
entre ellos.
Muhammeh (trasliterado Mahoma) fue el último
de los profetas y mensajeros (570-632) elegido
para difundir la doctrina del Dios Uno y único.
Hombre como nosotros, venerado pero no adorado,
ha delineado el sendero recto por el cual deben
transitar los hombres, fraternizando y respetando
los iguales derechos y las iguales oportunidades
que Dios ha ordenado a sus creaturas.
La irrupción de Dios en la historia es
salvífica y toda la historia humana es
una historia general de la salvación.
El misterio de la Fe es esencial y su acción
infunde potencialidades en la búsqueda
que da sentido a la vida, como la ilusión
y la esperanza.
No hay pueblo elegido sino en beneficio de la
humanidad entera. No hay que arriesgar la transformación
de la di ferencia en indiferencia, porque el
fanatismo es más peligroso aún
que la ignorancia.
Lic. Abdala Desuque*
*Presidente del Círculo Argentino de
Estudios Islámicos.
Miembro del Consejo Asesor para los Países
del Mundo Arabe del Instituto de Política
Exterior de la Fundación Novum Millenium
CENTRO
CULTURAL ISLAMICO REY FAHD.
En el porteño barrio residencial de Palermo,
con asistencia del Príncipe Heredero
de Arabia Saudita, Abdullah ben Abdel Aziz al
Saud, al frente de una nutrida delegación
oficial y del embajador del Reino acreditado
en nuestro país, tuvo lugar el 25 de
septiembre último la esperada inauguración
del Centro Cultural Islámico Rey Fahd.
En la oportunidad estuvieron presentes el ex
Presidente de la Nación, Dr. Fernando
De la Rúa, el ex Presidente Dr. Carlos
Saúl Menem, ministros del poder Ejecutivo,
altos funcionarios nacionales, la vicejefa del
Gobierno Autónomo de Buenos Aires, Lic
Cecilia Felgueras, dignatarios eclesiásticos,
el Director del registro nacional de Cultos
Dr. José Camilo Cardoso, miembros del
cuerpo diplomático de los países
musulmanes, delegaciones y representantes de
organismos culturales, de las fuerzas armadas
y de seguridad, delegaciones de la comunidad
musulmana de todo el país y numeroso
público.
Antes de dar comienzo al jubiloso acto el Príncipe
Heredero (hermano del Rey), acompañado
por los musulmanes allí presentes, encamináronse
a la mezquita para cumplir con la oración
ritual de la tarde. Finalizada la plegaria se
dirigieron al auditorio central donde eran aguardados
por los invitados. El acto dio comienzo con
la lectura de almodias del Corán y palabras
de bienvenida a la concurrencia.
En su discurso de apertura el PríncipeHeredero,
entre otros conceptos, expresó: "Este
lugar no es solamente una mezquita sino un Complejo
Cultural- el más grande de América
Latina- que tiene por misión difundir
y fortalecer la herencia cultural de la civilización
árabe-islámica.
Este Centro que hoy inaguramos tiene un significativo
papel testimonial en su objetivo de servir a
todos los musulmanes y, además, personaliza
la noble intención del gobierno Argentino
de defender la convivencia y el rechazo de la
discriminación en todos sus aspectos.
Virtualmente, como Centro educativo, es una
ofrenda cultural para todos aquellos que desean
abrevar o mejor conocer el legado paradigmático
de la sabiduría árabe-islámica,
hoy en constante expansión en los cuatro
puntos cardinales".
Al hacer uso de la palabra el Presidente de
la Nación señaló, entre
otras consideraciones: "La República,
así como la Ciudad de Buenos Aires, se
honra en acoger este testimonio de presencia
de una religión profesada por centenares
de millones de personas en todo el mundo".
Señaló también la buena
convivencia en el país entre las distintas
religiones, subrayando que, gracias al Islam,
Occidente conoció a los filósofos
griegos así como el desarrollo de las
ciencias".
Horas antes del evento, el Presidente heredero
y su comitiva se hicieron presentes en la casa
de Gobierno a los efectos de saludar al Presidente
De la Rúa. Allí intercambiaron
condecoraciones y se firmó un acuerdo
sobre deportes, juventud y técnica entre
ambos países.
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