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MACRAME UN ARTE MILENARIO

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Nota Realizada por Josefina del Solar para la Revista "La Gaceta del Retiro", Marzo 2001.
Cuando anudar es un arteSara Rubin es una destacada artista textil, tapicista en macramé de renombre internacional.

Nació en la ciudad de Rosario, aunque está radicada en Buenos Aires, donde ha expuesto en numerosas oportunidades, como también en otros lugares de nuestro país y el extranjero.
Su obra es muy rica y variada, pero pueden destacarse en ella sus tapices, de espléndida factura.

Es miembro del Centro Argentino de Arte Textil y de la Asociación Amigos de la Educación Artística, entre otras entidades, además de desarrollar una importante labor docente desde hace más de veinte años.

¿En que consiste la técnica con la que hacés esos hermosos tapices, esas obras tan variadas?
Yo hago macramé, que es el arte de anudar y trenzar. Es una técnica milenaia que nace con la civilización humana, porque en épocas primitivas las prendas para cubrirse se hacían anudando cueros, o se utilizaban las fibras vegetales para atar una piedra filosa a una rama de árbol y así hacer un hacha. Muchos pueblos utilizaron la técnica del nudo en adornos para sus ceremonias, los de la zona del Caribe utilizan aún hoy los nudos para hacer hamacas, los pueblos andinos tenían los quipus, que les servían como sistema contable....
Quiere decir que el nudo está presente en muchas civilizaciones. Y en esta técnica se trabaja solo con las manos, no se necesita un telar.
Exactamente, es una técnica totalmente manual, en la que no interviene ningún instrumental, ni agujas ni ningún otro. Es un trabajo muy lindo, interesante y creativo, e inmensaemente rico en cuanto a lo que se puede realizar, que va desde objetos utilitarios hasta obras de arte.
Cuando uno menciona macramé lo primero que viene a la mente son las carpetas o los visillos que había antes en muchas casas. ¿Podría decirse que este arte en principio también en eso?.
Te diría que en principio es eso. Ahí se trata de un trabajo bidimensional, donde intervienen las guardas y los diseños más primitivos de rombos, de reyitas, de tejidos calados. Yo siempre le digo a mis alumnos que hay que saber hacer ese tejido, porque con él vamos a estructurar determinados diseños. Lo importante es después saber desestructurarlos, y ahí es donde interviene la creatividad, lo artístico.
Y desde lo artístico ¿ que posibilidades tiene el macramé?
Las posibilidades son infinitas, porque se puede trabajar desde lo plano hasta objetos con volumen, o instalaciones, y desde lo más pequeño hasta lo más grande. Todo se puede hacer con el tejido de nudos. Con diferentes materiales por suspuesto: sogas, hilos finos, sedas, crines, hasta con almbres. En este momento por ejemplo estoy trabajando con hilos metálicos.
¿Como llegás al conocimiento de todo esto?
Cuando lo aprendí era muy chica, tenía 8 años. La que hacía macramé era mi abuela. Ella no me enseño detenidamente, solo me pedía que me quedara a su lado mirando lo que hacía; y así mirando como lo que se trasmite de una generación a otra, aprendí lo básico. Después de varios años me interesó ya de otra manera.
Viendo una exposición de arte textil me dí cuenta de que esa técnica yo ya la conocía, que la tenía incorporada a mi memoria genética. Solo tenía que ponerme a investigar que más podían darme esas carpetas o esas pequeñas cosas que yo hacía como jugando. Ahí me metí de lleno a bucear en el arte y en las diferentes posibilidades que da lo textil. Me empecé a interesar por el volumen, busqué gente que sabía mucho con quien aprender, tuve muy buenos maestros. Todo es una búsqueda, y en esto encontré caminos increíbles de formas, de colores, de creatividad.
¿ Y los diseños, las ideas, cómo las elaborás?
Porque cada obra es única, no se repite...
El tema de los diseños a veces es como un juego. Se utiliza un ejercicio totalmente automático. En general hacemos una especie de collage, y sobre él un juego libre de texturas, de materiales; y sobre eso analizo las formas que puedan sacarse de lo subconciente a lo conciente. Eso ya es un trabajo intelectual, el rescatar qué es lo que se puede tomar de esas formas para la técnica del nudo. Y lograr algo que sea armónico, con formas que se puedan complementar unas a otras, y trabajar también con las texturas. Pero el principio es como te decía, no muy diferente de lo que hago con mis nietos, cuando jugamos a pegar papelitos de colores, de donde van naciendo distintas formas.
Hay una palabra que utilizás a menudo y es creatividad...
Claro, quizá por eso muchas veces pasa algo con mis alumnas: después de una serie de clases que hacemos para descubrir la topología del nudo, ahí es cuando trato de incorporarlas al juego de las formas; y una vez que hacen ese ejercicio, en diferentes momentos del trabajo creativo muy a menudo me dicen una frse, que es "no abriste la cabeza". Y yo creo que de eso se trata. Si alguien que comenzó queriendo hacer una pequeña labor en un momento dado me dice eso, creo que mi función docente está cumplida. Se trata de poder abrir la sensibilidad, la capacidad de descubrir el mundo con eso que llamamos la creatividad.
Hablás también mucho de tus alumnas, de tu tarea docente. Y siendo que has hecho muchas exposiciones, ahora ¿estás más dedicada a enseñar que a tu propia tarea creativa?
En este momento estoy muy volcada a la docencia. Me gusta crear, obviamente, y siempre hago algo nuevo; pero también me gusta mucho enseñar. Trabajo en general con grupos pequeños, porque permite conocer mejor al alumno y con eso puedo darle más. Y estoy preparando un nuevo libro sobre macramé, porque el primero está totalmente agotado. Tengo que hacerlo porque es lo que más me piden, incluso recibo correos electrónicos de muchas partes del mundo en relación al material del libro anterior. Entonces eso me abre un camino maravilloso de comunicación con todas las personas que aman esta técnica.
Es fantástico que puedas multiplicar así todo lo que hacés. A propósito: decías que aprendiste lo básico del arte textil con tu abuela. ¿Y a tu nietita no le vas a enseñar?
Sí, mi nieta Camila tiene seis años y ya está aprendiendo. Y para mí es una satisfacción enorme ver lo bien que se maneja haciendo sus nudos con esos dedos chiquititos. Así que esto va a seguir con ella, seguro.