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Hay tanto hijo de putas con nombre
de calles, hasta el asesino presidente Roca tiene
un diagonal, hay ilustres desconocidos con plazoletas,
por que no reconocer a Freud en el corazón
del psicoanalisis palermitano?
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FREUD PALERMITANO
Fecha: 29- 08-2006 El diputado porteño del lilismo, Alejandro Rabinovich,
impulsó una iniciativa legislativa para que un tramo de la calle
Medrano, en la zona de Palermo, sea rebautizada Sigmund Freud.
Los fundamentos
El legislador del ARI, Alejandro Rabinovich, presentó un
proyecto de ley para denominar "Pasaje Sigmund Freud",
al tramo de la calle Medrano, ubicado entre Mansilla y Charcas,
en el barrio de Palermo. "Debido a las reformas en la plaza
Güemes, quedaron unificados la vereda de la Basílica
Nuestra Señora de
Guadalupe con el segmento de la plaza que la confronta. En consecuencia,
se han transformado los últimos 100 metros que hasta entonces
eran parte de la calle Medrano en un pasaje totalmente independiente;
sin continuidad de
tránsito vehicular, ni alineación con las dieciocho
cuadras de Medrano", señaló el diputado al
fundamentar su idea."Se da entonces una circunstancia particular,
en la que subsisten en un mismo barrio y con metros de distancia,
una calle y un pasaje que comparten el mismo nombre y que generan
confusión para el transeúnte", agregó
el arista. Esta singular situación motivó la iniciativa,
que por su lado, "promueve el homenaje a un eminente personaje
de las ciencias, la cultura y el campo de la subjetividad como
Sigmund Freud, tan caro a no pocos vecinos de la Ciudad",
según señala el proyecto en sus fundamentos.
PROYECTO DE LEY
Artículo 1†.- Impónese el nombre de "Sigmund
Freud" a la calle Medrano al 1900 entre las Calles Charcas
y Lucio V. Mansilla
Artículo 2†.- Comuníquese, etc.
FUNDAMENTO
Señor presidente
En el marco de la reforma efectuadas recientemente en la Plaza
Güemes - situada en el corazón de lo que la cultura
popular ha llamado desde hace mucho tiempo Palermo Sensible o
Villa FREUD (área intermedia entre Alto Palermo y Palermo
Viejo) y su entorno de calles, se ha unificado la vereda de la
Basílica de Guadalupe con el segmento de la Plaza que la
confronta, la cual se ha transformado en los últimos 100
metros que hasta entonces eran parte de la calle Medrano en un
sector totalmente independiente de la misma, que va desde la altura
1901 a 1989: sin continuidad de tránsito vehicular ni alineación
con las dieciocho cuadras de la calle Medrano que nace en la Avenida
Rivadavia y que, hoy finaliza en la calle Mansilla.
La mencionada anomalía recientemente generada, abre al
mismo tiempo la oportunidad de rendirle homenaje a un eminente
personaje de las ciencias, la cultura y el campo de la subjetividad.
Nos referimos a Sigmund Freud, tan caro a no pocos vecinos de
esta ciudad, en particular del mencionado barrio de Palermo, y
que tanto tiene que ver con la historia del último siglo,
tanto a nivel mundial como para nuestro país; pero en particular
para nuestra Ciudad.
Expresar dicho nombre en una de sus calles implicaría,
a su vez, un honor para el propio Barrio de Palermo y la Ciudad
toda. Así lo entienden no pocos vecinos.
Si bien esta nominación para nada implica un cambio de
denominación de calle alguna previamente existente,
Por todo lo expuesto Señor Presidente, solicito la aprobación
del presente proyecto
Sres. Legisladores de la
LEGISLATURA DE LA
CIUDAD AUTONOMA DE BUENOS AIRES
S. / D.
Ref.: Proyecto de denominación Pasaje SIGMUND FREUD
De nuestra mayor consideración:
Nos dirigimos, respetuosamente, a los Señores Legisladores
de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para solicitar se
otorgue el nombre de SIGMUND FREUD a una calle de nuestra Ciudad.
Si buscásemos el primer icono de Buenos Aires nadie dudaría
en que es el Tango. ¿Y el segundo?
¿Podríamos
poner a Freud y su creación: el Psicoanálisis entre
los primeros diez íconos de esta Ciudad? ¿Tal vez
entre los primeros cinco?...
Buenos Aires es una ciudad eminentemente culta y así
internacionalmente reconocida - por sus intelectuales y la peculiaridad
de su "clase media"; aun a pesar de su crisis. ¿Alguien
duda de la profunda marca que el Psicoanálisis ha dejado
sobre los sujetos de dicha intelectualidad y la capa social que
la alberga? Además, seguramente no son pocos los profesionales,
empresarios, políticos, y miembros de las capas dirigenciales
de nuestra sociedad que han sido atravesados por la experiencia
psicoterapéutica, ya sea psicoanalítica ya sea de
técnicas que han abrevado en dicha teoría.
Pero además el mundo del arte y la creatividad tal
como se ha despedido del siglo XX es directamente impensable
sin el tamiz de la cultura psicoanalítica. Y cuando decimos
arte también decimos la Industria del Cine y las Artes
Visuales. Y cuando hablamos de creatividad, hablamos de la Industria
del Diseño. Y además también hablamos de
nuestro Turismo urbano, apoyado en nuestro Teatro, Danza y Plástica;
en espacios de tanta personalidad de nuestra geografía
urbana, como por ej. las Galerías de Arte, Exposiciones
y la propia Arquitectura. Entonces estamos ablando también
de las principales industrias sin chimeneas que alimentan una
parte sustancial de nuestra economía ciudadana. Economía,
de cuya mano, esta ciudad salió de la profunda crisis con
la que le tocó alumbrar este nuevo siglo.
En el marco de la reforma efectuadas recientemente en la Plaza
Güemes - situada en el corazón de lo que la cultura
popular ha llamado desde hace mucho tiempo Palermo Sensible o
Villa FREUD (área intermedia entre Alto Palermo y Palermo
Viejo) - y su entorno de calles, se ha unificado la vereda de
la Basílica de Guadalupe con el segmento de la Plaza que
la confronta. En consecuencia, se ha transformado los últimos
100 metros que hasta entonces eran parte de la calle Medrano en
UN PASAJE TOTALMENTE INDEPENDIENTE (1901 - 1989): sin continuidad
del tránsito vehicular ni alineación con las dieciocho
cuadras de la calle Medrano que nace en la Avenida Rivadavia y
que, hoy por hoy, finaliza objetivamente - en la calle
Mansilla.
Todo lo anterior hace que a la fecha se halla producido una circunstancia
anómala: hoy subsiste en un mismo barrio y con metros de
distancia entre ambos, una calle y un PASAJE, (este último
se inicia en la calle Mansilla y finaliza en la calle Charcas)
que comparten el mismo nombre y que han ahondado la confusión
ya existente desde antes para el transeúnte. Entendemos
que dicha anomalía debiera ser corregida en beneficio del
vecino, del transeúnte y de la cartografía. Advertidos
de la presente circunstancia, queda en manos de los Señores
Legisladores de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires subsanar
esta perjudicial irregularidad, atento a que es esta una de sus
funciones y prerrogativas.
La mencionada anomalía recientemente generada, abre al
mismo tiempo la oportunidad de rendirle homenaje a un eminente
personaje de las ciencias, la cultura y el campo de la subjetividad.
Nos referimos a SIGMUND FREUD, tan caro a no pocos vecinos de
esta ciudad en particular del mencionado barrio de PALERMO
y que tanto tiene que ver con la historia del último
siglo, tanto a nivel mundial como para nuestro País; pero
en particular para nuestra Ciudad. Expresar dicho nombre en una
de sus calles implicaría, a su vez, un honor para el propio
Barrio de Palermo y la Ciudad toda. Así lo entendemos como
vecinos.
Si en un rincón de Buenos Aires - y desde hace décadas
- tiene carta de ciudadanía ilustre la cultura del psicoanálisis,
es en ese corazón del Barrio de Palermo que antes lo transitara
Borges y que entorna a la Plaza Güemes. Ese pliego de ciudad
que la voz popular bautizó un día desde el
folclore del anónimo ingenio "Villa Freud".
Y ese apelativo llegó para quedarse en el imaginario ciudadano.
Como a la espera de que el simbólico de un nombre pusiese
Ley, allí donde ya es Uso y Costumbre. Esta pareciese ser
la oportunidad. Rogamos que no se les escape a nuestros Señoras
Legisladoras y Señores Legisladores. Es hoy a Ustedes a
quienes les toca dar cuenta de su saber y su hacer frente a la
Historia.
Si bien esta nominación para nada implica un cambio de
denominación de calle alguna previamente existente, en
un sentido estricto, es menester preguntarse: ¿puede una
ciudad que se expresa también en el lenguaje de los nombres
de sus calles, declarar a esta forma de expresión, lengua
muerta?
Podrán hurtarse mil placas como podrán sustraerse
otros tantos carteles señalizadores: lo que no se podría
de aquí en más - es borrar su presencia simbólica
al otorgarle el nombre de Sigmund FREUD a tan siquiera una cuadra
de la Ciudad, que constituye ahora ese nuevo Pasaje. Es el propio
año del Sesquicentenario de su Nacimiento quien redobla
la convocatoria a los Legisladores de la Ciudad Autónoma
de Buenos Aires para instituir en este presente, esa debida marca.
Sin otro particular, los saludamos cordialmente.



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