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Desde vecinos comunes, famosos hasta la cupula
de Montoneros el ERP, la cupula Militar Argentina,
actores, póliticos innombrables, millonarios
excentricos, media facultad de Arquitectura desde
los últimos 40 años, Hasta Wanda
Nara, pasaron por este afamado restaurante.
La atención de los Mozos quizas sea la
pimienta necesaria para pasarla muy bien.
Hermann
Santa Fe, Av. 3902
Tel: 4832-1929
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Cada gastronomía tiene un origen étnico. Uno de
los componentes básicos de la comida mejicana, por ejemplo,
las tortillas de maíz, tiene que ver con la importancia
que este cereal tiene en la América Precolombina. Y lo
mismo ocurre con la cocina alemana.
Por supuesto que cuando hablamos de "cocina alemana"
estamos cometiendo el típico error de la generalización.
Pues no existe una sola cocina alemana. Hay infinidad de especialidades
regionales, desde los espadines ahumados de Kiel hasta las salchichas
blancas de Munich.
Pero para la mayoría de las personas que desean ir a
probar los platos típicos alemanes en alguno de los restaurantes
de Palermo no es cuestión de especializarse demasiado
en el tema. Porque para la gran mayoría de los neófitos,
la cocina alemana está asociada a las salchichas, al
cerdo, o al chucrut, más conocido como sauerkraut, lo
que literalmente significa repollo ácido. Y por supuesto,
en el camino, antes , durante y después, beberse unos
cuantos chops de cerveza preferentemente tirada.
La atracción de la comida étnica tiene que ver
con la necesidad de variar o cambiar nuestras rutinas. Y a la
hora de alimentarse, la variación es muy importante.
Pero no toda la gastronomía alemana está relacionada
con las salchichas o el chucrut. La variación es inmensa
y si bien la alimentación de cada país está
relacionada con su clima, su filosofía, sus variedades
y sus necesidades calóricas, y estamos hablando de un
área que soporta temperaturas realmente bajas, toda la
zona central de Europa tiene la paradoja de haber incorporado
a la papa, un tubérculo de origen americano.
Y además el chucrut no solo se sirve solo. Tenemos el
ejemplo del famoso plato Chucrut Garnie, que además del
repollo tiene cerdo (codillos usualmente), panceta, salchichas
ahumadas sazonadas, enebro, muselina, perejil, tomillo, laurel
y papas, todo cocinado con un buen vino Riesling. O una entrada
como el Leberkaese o queso de hígado, en realidad hecho
con hígado pero además otras vísceras de
cerdo o cordero, además de orégano, harina, huevos,
y otros condimentos.
El Pollo a la cerveza o el Salmón adobado son otros buenos
ejemplos. Ni que hablar de las ensaladas de champignones, con
cebollas o pepinos. Las de repollitos de bruselas, con nuez
moscada, salchichón y cebolla picada.
O la de cerdo con manzanas son también entradas bastante
comunes de esta comida típica. Si no nos gusta la cerveza
y deseamos algo más contundente, la variedad de vinos
blancos alemanes, no solo la Riesling, es exquisita. Al final
un postre llamado Kochbuch, lo que no es otra cosa que crepes
rellenas con mermelada de frambuesa. O la repostería
como la masa especiada de pan y chocolate también suele
ser otra delicia para terminar luego de una buena cena. Eso
sí, al día siguiente, a bajar calorías
con algún ejercicio.
En Armenia y Santa Fe hay un buen restaurante, justo en la esquina.
Menos mal que justo enfrente tiene el botánico para salir
a caminar después de semejante desajuste.
Hermann hat nichts mit unserem
Vaterland, Deutschland, zu tun. Nach meiner Meinung es ist ein
sehr argentinisches Restaurant.
Pasan los años pero ciertos lugares se mantienen insensibles
al paso del tiempo. Con sus boxes de madera y la barra de estaño
desde donde Francisco comanda la salida de platos,con sus posters
de castillos encantados de Bavaria, el televisor prendido sin
volumen, algún actor cenando con amigos, el vaivén
de la puerta que cuela los ruidos de Avenida Santa Fé...
Se forma un clásico de Palermo: Hermann
Especialidades:
Salchichas alemanas, chucrut y costillas de cerdo con ensalada
de papas. Lomo al champignon, supre marylan, chorizos alemanes
con chucrut.