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Gabo Colombian Resto Bar Honduras
5719 - Ciudad de Buenos Aires Tel: 4778-1293
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El restaurante Gabo ubicado en Palermo
Hollywood. Con sobrebarriga y bandeja paisa le rinde un homenaje
a 'la tierrita' en la ciudad porteña.
El sancocho épico que cocina
Fermina Daza al calor de las primeras páginas de 'El
amor en los tiempos del cólera' se reedita en Argentina.
El restaurante temático que homenajea
a Gabriel García Márquez- se ha convertido en
punto de reunión de los colombianos y en una referencia
gastronómica para la región.
Los platos no tienen ninguna diferencia
con su suelo natal. El menú ofrece una variedad de comidas
tradicionales -desde sobrebarriga hasta bandeja paisa- elaboradas
con productos originarios de Colombia. Los aperitivos siguen
el mismo curso: aguardiente Antioqueño y Ron Medellín,
y hasta la cuenta es acompañada con una golosina originaria.
Las neveras y anaqueles de la cocina
dan fe de que el ajiaco lleva su guasca fresca, y la picada
una infaltable morcilla rellena de arroz. Los fines de semana,
curiosos y colombianos memoriosos (algunos hace más de
10 años no visitan su país) se reúnen a
comer y a cantar vallenatos.
Gabo abrió sus puertas en abril,
por iniciativa de Edilma Muñoz y Gustavo Varela, un matrimonio
de caleños que después de unas vacaciones en Argentina
decidieron quedarse. Los 14 empleados son colombianos, la mayoría
estudiantes.
Las reminiscencias a García Márquez
no terminan en el nombre del lugar. El menú lleva los
nombres de sus libros y fragmentos más célebres.
El que invoca a 'Cien años de soledad' invita a degustar
con el azar: "El mundo era tan reciente, que las cosas
carecían de nombre y para mencionarlas había que
señalarlas con un dedo", dice. Las puertas de los
baños apelan a los comensales:
'Memoria de mis putas tristes', el de
damas, y 'El coronel no tiene quien le escriba', el de hombres.
La atención es joven y cálida.
Incluso en Argentina es raro escuchar un "con mucho gusto"
luego de un "gracias", pero en esta atmósfera
circulan con naturalidad. Cuadros con postales de Colombia y
una inmensa foto del Nobel colombiano decoran un ambiente chico,
familiar y sobrio.
Los meseros llevan sombreros vueltiaos
y tres pantallas de plasma sólo admiten canales de televisión
colombianos. El restaurante está en el sector de Palermo
Hollywood, reconocido por concentrar en sus calles canales de
televisión, productoras de cine y emisoras de radio,
además de exclusivas boutiques y establecimientos gastronómicos.
Gabriel García
Márquez
(colombiano,1927)
Nació en Aracataca, Colombia, donde comenzó su
carrera periodística y literaria. Publicó sus
primeros cuentos en 1947, y tiempo más tarde se mudo
a la ciudad costera de Cartagena, donde sobrevivía escribiendo
notas para el periódico El Universal. De ahí pasó
a Barranquilla, donde, según sus palabras, "nos
emborrachábamos hablando de literatura hasta la salida
del sol. Cada vez que llegaba una caja de libros de Buenos Aires
hacíamos una fiesta". Desde allí envió
a una editorial argentina los originales de La hojarasca, pero
el editor los rechaza con la recomendación de colgar
la máquina de escribir. En 1954 empezó a trabajar
como periodista en el diario El Espectador.
Allí se lució con una serie
de crónicas en las que relataba la historia de un naufrago
que sobrevivió al hundimiento de un destructor colombiano.
Ese mismo año apareció finalmente La hojarasca,
su primera novela. Un año después se fue a Europa
como corresponsal del diario, pero el dictador Gustavo Rojas
Pinilla lo cerró y Gabo quedó anclado en París,
con recursos tan exiguos que llegó a deberle una fortuna
a la dueña de la pensión donde vivía. En
París conformó el Comité de Intelectuales,
junto al uruguayo Mario Benedetti, Julio Cortázar, George
Lamming, Susy Castor, Chico Buarque de Hollanda, Trini Pérez,
Mariano Rodriguez, Pablo Gonzalez Casanova y Miguel Otero Silva.
Durante los años que siguieron, se casó con Mercedes
Brecha y trabajó para la prensa latina en Bogotá,
La Habana y Nueva York En 1961 publicó El coronel no
tiene quien le escriba, en 1962, La mala hora y el libro de
cuentos Los funerales de la Mamá Grande, y en 1967, su
máxima obra: Cien años de Soledad. En 1982 recibió
el Premio Nobel de Literatura, lo que le valió reconocimiento
internacional, erigiéndolo como el escritor más
vendido de Latinoamérica. En 1996 publicó Noticia
de un secuestro, donde su pasión por el periodismo se
conjuga con la narrativa acostumbrada de sus obras de ficción.
En los últimos años, luego de luchar exitosamente
contra un cáncer linfático, se ha dedicado a
escribir sus memorias, que publicará en tres tomos con
el título de Vivir para contarlo.