
Ernesto bicicletero Magneto
Como ya muchos de los vecinos de Palermo saben, se puede practicar ciclismo en lo que antes se llamaba el Circuito Cadete, mejor dicho Kadté, con acento en la e. Si allí cerca del Club de Amigos. Pero, lo que no muchos saben es que la nonagésimo primera, la 91 para hacerlo simple, edición del conocido Giro della Italia vuelve a Sicilia y lo hace a lo grande. Bene! Benissimo!
La ronda italiana inicia su recorrido desde Palermo, localidad señalada como punto de encuentro de numerosos ciclistas que intentarán conquistar la gran isla del sur de la 'Bota'.
Antes de proseguir una reflexión. ¿Nunca nadie se preguntó por que tantos italianos decidieron como destino para rehacer su vida a la Argentina, habiendo podido elegir los Estados Unidos? Algunos sociólogos, entre ellos el conocido Torcuato Di Tella, aseguran que los italianos que se acercaron a nuestras Pampas tenían un coeficiente de inteligencia menor. De allí la madre de nuestros males. Y ojo que esto es también válido para otras comunidades, por ejemplo, los "paisanos". A no hacerse los boludos.
Pero volvamos al ciclismo. Hay que decir que las 17 primeras ediciones del Giro ignoraron un lugar fantástico para practicar el deporte de la bicicleta y cuyos puntos cardinales se sitúan entre las ciudades de Palermo, Messina y Catania.
La primera vez que el gran circo sobre dos ruedas aterrizó en Sicilia se remonta al año 1930 cuya inicio estaba comprendido entre Messina y Catania. Aquel año todavía no existía el mítico maillot rosa hasta un año más tarde hiciera su primera aparición para vestir al líder de la carrera. Sin embargo, no fue hasta 1949 cuando se volvían a disfrutar las pedaleadas en la isla, una edición que ganaba el mítico y emblemático Fausto Coppi.
En 1954 se producía la misma situación que la que hoy nos acontece. Etapa con salida en Palermo en una contrarreloj por equipos. Los más viejos del lugar podrán recordar como en 1961, 1976 y 1986 la ronda hacía acto de presencia en su tierra. Ya en 1989 el polémico Laurent Fignon lograba hacer con un Giro que tuvo una etapa en Sicilia.

Diez años más tarde, Cipollini lograba la primera de las tres etapas de Sicilia comprendida entre Noto y Catania, la segunda iba a parar a Quaranta y la tercera al holandés Blijlevens, logrando un hecho histórico al tener que compartir los tres corredores el maillot rosa. Y, por último, el Giro regresaba a territorio siciliano en 2003 con una breve etapa entre Messina y Catania que terminaba con victoria para Petacchi. Segundo terminó Paolo Rubinetti.
Ahora en 2008 la vieja isla de Sicilia volverá a rodar sobre dos ruedas en sus tres etapas iniciales, un lugar del que nunca debió salir debido a su larga y especial historia. Sólo que quien use el maillot rosa tendrá que quebrar la muñeca.
¿Cuando llegara alguna competencia de este tipo a Buenos Aires y hará base en nuestra Palermo? Finalmente acá en este país hay muchos que saben bicicletear muy bien.
