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malba.cine programación completa febrero 2009

 


Fuente:
Palermonline
Sección: Palermo cine
Fecha: 2 de febrero 2009

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JUEVES 5

14:00  Woody Allen: ¿Qué pasa Tiger Lily?, de Woody Allen

16:00  Woody Allen: Annie Hall, de Woody Allen

18:00  Woody Allen: Días de radio,  de Woody Allen

20:00  Caja cerrada, de Martín Solá

22:00  Ladrones de medio pelo, de Woody Allen

00:00  Anochecer de un día agitado, de Richard Lester

 

VIERNES 6

14:00  Enrique Serrano: Los martes, orquídeas, de Francisco Mujica

16:00  Enrique Serrano: Novio, marido y amante, de Mario C. Lugones

18:00  Enrique Serrano: Don Fulgencio, de Enrique Cahen Salaberry

20:00  Caja cerrada, de Martín Solá

22:00  Süden, de Gastón Solnicki

00:00  Submarino amarillo, de George Dunning

 

SÁBADO 7

14:00  Charles Chaplin: Cortos

16:00  Charles Chaplin: El pibe, de Charles Chaplin + MV

18:00  Norma Arrostito, La Gaby, de César D´Angiolillo

20:00  Aniceto, de Leonardo Favio

22:00  Süden, de Gastón Solnicki

00:00  Quadrophenia, de Frank Roddam

 

DOMINGO 8

14:30  Max Linder: Cortos

16:00  Max Linder: Los tres mosquiteros, de Max Linder

17:00  Norma Arrostito, La Gaby, de César D´Angiolillo

19:00  Historias extraordinarias, de Mariano Llinás

 

JUEVES 12

14:00  Howard Hawks: Ayuno de amor, de Howard Hawks

16:00  Howard Hawks: La novia era él, de Howard Hawks

18:00  Howard Hawks: Vitaminas para el amor, de Howard Hawks

20:00  Caja cerrada, de Martín Solá

22:00    Presentación del libro Cine bizarro y fantástico hispano-argentino: entre dos siglos

00:00  Filmatron, de Pablo Parés

 

VIERNES 13

14:00  Buster Keaton: La ley de la hospitalidad, de Buster Keaton

16:00  Buster Keaton: Sherlock, Jr., de Buster Keaton

17:00  Buster Keaton: El héroe del río, de Buster Keaton

18:30  Buster Keaton: Marido por despecho, de Buster Keaton

20:00  Caja cerrada, de Martín Solá

22:00  Süden, de Gastón Solnicki

00:00   Jennifer’s Shadow, de Daniel De la Vega y Pablo Parés

 

SÁBADO 14

14:00  Harold Lloyd: Marinero a pesar suyo, de Fred Newmeyer

15:00  Harold Lloyd: El doctor Jack, de Fred Newmeyer

16:30  Harold Lloyd: El nieto de su abuela, de Fred Newmeyer

18:00  Norma Arrostito, la Gaby, de César D´Angiolillo

20:00  Aniceto, de Leonardo Favio

22:00  Süden, de Gastón Solnicki

00:00  La antena, de Esteban Sapir

 

DOMINGO 15

14:00  Laurel & Hardy: cortos

15:30  Laurel & Hardy: allá en el lejano Oeste, de James Horne

17:00  Norma Arrostito, la Gaby, de César D´Angiolillo

19:00  Historias extraordinarias, de Mariano Llinás

 

JUEVES 19

14:00  Manuel Romero: Casamiento en Buenos Aires, de Manuel Romero

16:00  Manuel Romero: Yo quiero ser bataclana, de Manuel Romero

18:00  Manuel Romero: Un bebé de París, de Manuel Romero

20:00  Caja cerrada, de Martín Solá

22:00  El tango vuelve a París, de Manuel Romero

00:00  The Rocky Horror Picture Show, de Jim Sharman

 

VIERNES 20

14:00  Alberto Sordi: El Sheik, de Federico Fellini

16:00  Alberto Sordi: Buenas noches, abogado, de Giorgio Bianchi

18:00  Alberto Sordi: El comisario, de Luigi Comenchini

20:00  Caja cerrada, de Martín Solá

22:00  Süden, de Gastón Solnicki

00:00  La guerra, la música y nosotros, de Susan Winslow

 

SÁBADO 21

14:00  Hnos. Marx: Plumas de caballo, de Norman Mcleod

16:00  Hnos. Marx: Una noche en la ópera, de Sam Wood

18:00  Norma Arrostito, la Gaby, de César D´Angiolillo

20:00  Aniceto, de Leonardo Favio

22:00  Süden, de Gastón Solnicki

00:00  Kiss contra los fantasmas, de Gordon Hessler

 

DOMINGO 22

14:30  Jacques Tati: Mi tío, de Jacques Tati

17:00  Norma Arrostito, la Gaby, de César D´Angiolillo

19:00  Historias extraordinarias, de Mariano Llinás

 

JUEVES 26

14:00  Jerry Lewis: Tú, mi conejo y yo, de Jerry Lewis

16:00  Jerry Lewis: El botones, de Jerry Lewis

18:00  Jerry lewis: De golpe en golpe, de Jerry Lewis

20:00  Caja cerrada, de Martín Solá

22:00  El matasanos, de Frank Tashlin

00:00  Don´t knock the rock, de Fred F. Sears

 

VIERNES 27

14:00  Mel Brooks: Locura en el Oeste, De Mel Brooks

16:00  Mel Brooks: Las angustias del Dr. Mel Brooks, de Mel Brooks

18:00  Mel Brooks: La última locura de Mel Brooks, de Mel Brooks

20:00  Caja cerrada, de Martín Solá

22:00  Süden, de Gastón Solnicki

00:00  Festival Express, de Bob Smeaton y Frank Cvitanovich

 

SÁBADO 28

14:00  Billy Wilder: Café Vienés, de Victor Janson

16:00  Billy Wilder: Una Eva y dos Adanes, de Billy Wilder

18:00  Norma Arrostito, la Gaby, de César D´Angiolillo

20:00  Aniceto, de Leonardo Favio

22:00  Süden, de Gastón Solnicki

00:00  Ferry Cross the Mersey, de Jeremy Summers

 

DOMINGO 1

15:00  Monty Python: Los caballeros de la mesa cuadrada, de Terry Jones & Terry Gilliam

17:00  Norma Arrostito, la Gaby, de César D´Angiolillo

19:00  Historias extraordinarias, de Mariano Llinás

 

 

 

MV: Música en Vivo

Entrada General: $10.- Estudiantes y jubilados: $5.-

* Entrada libre y gratuita hasta completar la capacidad de la sala.

 

(Palermonline Noticias del Barrio de Palermo 2 de febrero de 2009)

PROGRAMACIÓN FEBRERO 2009 

CICLO

  1. Humor en la tarde

Durante todo el mes. 
 

FILM DEL MES XL

  1. Caja cerrada (Argentina, España, 2008), de Martín Solá

Jueves y viernes a las 20:00.  
 

PRESENTACIÓN DEL LIBRO + CICLO

  1. Cine bizarro y fantástico hispano-argentino: entre dos siglos  

Jueves 12 a las 20:00.

Programa de trasnoche: Jueves 12, viernes 13 y sábado 14 a las 00:00. 
 

TRASNOCHES

  1. Música en la noche

Jueves, viernes y sábados a las 00:00. 
 

CONTINÚA | FILM DEL MES XXXVIII

  1. Historias extraordinarias (Argentina, 2008), de Mariano Llinás

Domingos a las 19:00.

El film tiene una duración de cuatro horas y se proyecta con dos intervalos de 10 minutos. 
 

CONTINÚA | FILM DEL MES XXXIX

  1. Süden (Argentina, 2008), de Gastón Solnicki

Viernes y sábados a las 22:00.  

CONTINÚA

  1. Norma Arrostito, la Gaby (Argentina, 2008), de Cesar D’Angiolillo

Sábados a las 18:00 y domingos a las 17:00. 

CONTINÚA

  1. Aniceto (Argentina, 2008), de Leonardo Favio

Sábados a las 20:00. 

  1. Grilla de programación

 

CICLO

  1. Humor en la tarde

Durante todo el mes. 

Desde el film El regador regado, que los hermanos Lumière estrenaron al mismo tiempo que el cine, la comedia se instaló rápidamente con diversas formas y variantes que primero representaron las tradiciones escénicas y finalmente alcanzaron una especificidad cinematográfica.

De manera característica, las nociones de autor y actor se confunden en el cine de humor. En muchos casos el actor cómico prefirió ser su propio director (Linder, Chaplin, Keaton, Lewis, Allen) porque nadie mejor que él conoce o intuye las posibilidades del personaje que ha creado y necesita la mayor libertad creativa posible para desarrollarlas. Otras veces el autor quiso mantenerse exclusivamente detrás de la cámara (Hawks, Wilder), pero su personalidad resulta tan fuerte que los resultados son independientes de los intérpretes. Finalmente hay actores que nunca quisieron dirigirse a sí mismos (Lloyd, los Marx, Marshall, Serrano) pero que, a fuerza de personalidad, se apoderan a tal extremo del material utilizado que se vuelven irreemplazables y, por lo tanto, un poco autores. 

malba.cine dedicará todo el mes de febrero a la revisión del cine de humor, a través de la obra de dieciséis autores y actores importantes, desde el pionero francés Max Linder hasta el sexteto británico Monty Python, pasando por Woody Allen, Mel Brooks, Charles Chaplin, Howard Hawks, Buster Keaton, Laurel & Hardy, Jerry Lewis, Harold Lloyd, los hermanos Marx, Manuel Romero, Enrique Serrano, Alberto Sordi, Jacques Tati y Billy Wilder. A cada uno dedicaremos una jornada, con uno o varios films y en este último caso se exhibirán en continuado, como solía ser el cine en tiempos más amables.

Todos los títulos se exhibirán en fílmico y, en muchos casos, en copias nuevas. 

Fernando M. Peña

malba.cine 

Woody Allen (n. 1935)

Es uno de los autores esenciales del cine norteamericano contemporáneo. Ha dirigido y escrito más de cuarenta largometrajes, en un estilo que comenzó lunático y poco a poco se fue volviendo más reflexivo. En varias oportunidades se apartó completamente de la comedia, pero ésta recorre la mayor parte de su obra, aunque en distintos tonos. Los cuatro films que exhibiremos ejemplifican ese recorrido. 

¿Qué pasa, Tiger Lily? (What’s Up Tiger Lily?, EUA-1966) de Woody Allen, c/Tatsuya Mihashi, Miya Hana, Woody Allen, The Loving Spoonfuls. 80’.

Para su primer largometraje como director, Woody Allen hizo una experiencia verdaderamente dadaísta. Tomó una película japonesa de espías (Kagi no kag, de Senkichi Taniguchi-1965), le cambió el montaje, le agregó unas pocas escenas y le inventó una banda sonora en inglés. El resultado es un disparate total que anticipa el tono despreocupado e imaginativo de las primeras comedias de su autor. 

Annie Hall (EUA, 1977) de Woody Allen, c/WA, Diane Keaton, Tony Roberts, Paul Simon, Shelley Duvall, Carol Kane, Colleen Dewhurst. 94’.

Tras una década de dedicarse a realizar films exclusivamente cómicos, Allen dio un primer giro a su carrera como cineasta con este largometraje de tono autobiográfico (y hasta terapéutico) que describe la relación de un comediante neurótico con una muchacha impredecible. Allen logra, por primera vez en su obra, definir personajes psicológicamente complejos y representativos de su generación, y desplaza a la estructura narrativa del relato la inagotable inventiva cómica que había demostrado en su obra previa. El resultado sorprendió al público, a la crítica y a la Academia de Hollywood, que ese año le otorgó cuatro de sus Oscars principales. 

Días de radio (Radio Days, EUA-1987) de Woody Allen, c/Mia Farrow, Danny Aiello, Jeff Daniels, Dianne Wiest, William H. Macy, Robert Joy. 88’.

En muchas de sus películas Allen destacó la importancia que el cine tuvo para su generación y por lo tanto era natural que dedicara todo un film a esa otra gran forma de entretenimiento popular que fue la radio durante el período previo a la aparición de la TV. Es una de sus películas más ambiciosas, por la complejidad con que alterna sus varias líneas narrativas, y también más puras, por el tono deliberadamente nostálgico que evita tanto el cinismo como la tontería empalagosa.  

Ladrones de medio pelo (Small Time Crooks, EUA-2000) de Woody Allen, c/WA, Tracey Ullman, Michael Rapaport, Jon Lovitz, Elaine May, Hugh Grant. 94’.

Una banda de delincuentes mediocres decide poner una panadería cerca de un banco, con la intención de asaltarlo cavando un túnel. En los últimos años Allen reitera sombrías reflexiones sobre la alta burguesía (ninguna tan buena como Crímenes y pecados), pero también hace films de intenciones más modestos, que actualizan el encanto de sus primeras comedias. Ladrones de medio pelo tiene el tono cómico y las ideas narrativas de una buena sitcom televisiva, con una fuerte dosis de humor puramente físico que Allen no practicaba desde hacía mucho tiempo. Se verá en copia nueva en 35mm., recientemente adquirida por la Filmoteca Buenos Aires.  
 

Mel Brooks (n. 1926)

Aunque ha realizado films sobre temas originales (como Los productores), Brooks decidió convertirse en el máximo especialista de la sátira de géneros cinematográficos. Tres ejemplos mayores:  

Locura en el Oeste (Blazing Saddles, EUA-1974) de Mel Brooks, c/Cleavon Little, Gene Wilder, Harvey Korman, Madeline Kahn, Slim Pickens, Mel Brooks. 93’.

Muchos años antes de que se pusieran de moda las sátiras genéricas como Scary Movie, Mel Brooks hizo esta salvaje obra maestra que acumula tópicos del western con la erudición de un verdadero conocedor del género: el villano que aterroriza un pueblo para obtener tierras a bajo precio, el pistolero alcohólico, el viejo pionero que habla en una jerga incomprensible, la canción interpretada por Frankie Laine y un interminable etcétera. El hecho de que una parte de su humor hoy sea considerado políticamente incorrecto es evidencia del modo en que el cine ha involucionado en los últimos treinta años.  

Las angustias del Dr. Mel Brooks (High Anxiety, EUA-1977) de Mel Brooks, c/MB, Madeline Kahn, Cloris Leachman, Harvey Korman, Dick Van Patten. 94’.

Un psiquiatra se hace cargo de un “Instituto para Personas Muy Muy Nerviosas” y pronto se encuentra acusado de un crimen que no cometió. Este debe ser uno de los films más cinéfilos de todos los tiempos porque su eficacia depende, en buena medida, de la familiaridad del espectador con el cine de Alfred Hitchcock. La sátira es exhaustiva e incluye diversos lugares comunes argumentales, varias escenas célebres y hasta algunos de sus más característicos recursos formales. La escena que refiere a Los pájaros es, en sí misma, una obra maestra. Las angustias... es el absurdo titulo con el que se la estrenó en Argentina. En otros países circuló, de manera más civilizada, como Máxima ansiedad. 

La última locura de Mel Brooks (Silent Movie, EUA, 1976) de Mel Brooks, c/MB, Dom DeLuise, Marty Feldman, Burt Reynolds, Paul Newman, Anne Bancroft, James Caan, Bernardette Peters, Sid Caesar. 90’.

Tras el éxito de sus parodias El joven Frankenstein y Locura en el oeste, Mel Brooks decidió hacer una película muda, acerca de un director que decide hacer una película muda. Secundado por Dom DeLuise y por el increíble Marty Feldman (un hombre que lograba hacer reír con su sola presencia), Brooks va en busca de diversas estrellas para protagonizar un revolucionario proyecto cinematográfico, sin saber que los representantes de una temible corporación multinacional (Engulf & Devour) quieren impedirlo a toda costa. Se verá en copia nueva, adquirida recientemente por el coleccionista Fabio Manes.  
 

Charles Chaplin (1889-1977)

Su primera escuela fue el music hall londinense, donde ingresó muy joven siguiendo los pasos de su hermano mayor Sydney. Llegó a Estados Unidos como parte de una troupe ambulante y el productor Mack Sennett decidió convocarlo para hacer cine. El resto es historia.   

Cortometrajes

Entre 1916 y 1917 Charles Chaplin hizo una serie de cortometrajes para la productora Mutual, que con el tiempo resultaron ser los films cómicos más vistos e influyentes de toda la historia del cine. El propio Chaplin aseguró que esa había sido la etapa “más feliz de su vida” y lo cierto es que cada uno de esos films es una obra maestra de riqueza mímica y precisión cómica. Se exhibirán completos Carlitos bombero (The Fireman, EUA, 1916), La casa de empeños (The Pawnshop, EUA, 1916) y Carlitos patinador (The Rink, EUA, 1916). Se verán con música en vivo compuesta e interpretada por la National Film Chamber Orchestra, que coordina Fernando Kabusacki. 

El pibe (The Kid, EUA-1921) de Charles Chaplin, c/CC, Jackie Coogan, Edna Purviance. 60’ aprox.

Un niño es abandonado por su madre y adoptado por Chaplin. Este clásico del cine fue el primer largometraje del realizador y el que lanzó a la fama al actor infantil Jackie Coogan, quien muchos años después llegó a ser el tío Lucas en la serie Los Locos Addams. Con El pibe Chaplin logró la combinación exacta de humor y emoción que su personaje necesitaba y que evolucionó después en otras obras mayores como La quimera del oro y Luces de la ciudad. Se exhibirá con música en vivo compuesta e interpretada por la National Film Chamber Orchestra, que coordina Fernando Kabusacki.   
 

Howard Hawks (1896-1977)

Nunca firmó los guiones de sus films, pero muchas veces fue su propio productor, lo que le garantizó una considerable libertad creativa. Imprimió su personalidad a todos los géneros que practicó y sus comedias se destacaron por la velocidad de sus diálogos, por su desconcertante tendencia al slapstick, por la tensión romántica que lograba al definir en pie de igualdad a sus personajes femeninos y masculinos. Tres ejemplos:  

Ayuno de amor (His Girl Friday, EUA-1940) de Howard Hawks, c/Cary Grant, Rosalind Russell, Ralph Bellamy, Gene Lockhart, Helen Mack, Ernest Truex, Roscoe Karns. 92’.

El punto de partida era una exitosa obra teatral (Primera plana) que ya había tenido una versión cinematográfica y tuvo otras después. Pero Hawks se apropió de ella para siempre cambiando el sexo de uno de sus protagonistas, elaborando de manera lateral todas las posibilidades amorosas subsecuentes e imprimiendo un ritmo absolutamente frenético a diálogos y situaciones, hasta el extremo de que sigue siendo un film muy difícil de traducir con exactitud. Se verá en copia nueva, adquirida recientemente por la Filmoteca Buenos Aires. 

La novia era él (I Was a Male War Bride, EUA-1949) de Howard Hawks, c/Cary Grant, Ann Sheridan, Marion Marshall, Randy Stuart, William Neff, Eugene Gericke. 105’.

En la inmediata posguerra, un capitán francés y una teniente norteamericana reciben la misión de localizar a un operador del mercado negro. Ambos comienzan detestándose pero, a medida que pasan los días, se enamoran. Una vez casados, el flamante marido se ve obligado a desafíar los reglamentos militares para poder viajar a Estados Unidos con su mujer. Una década antes de Una Eva y dos Adanes, Hawks utilizó con eficacia el recurso del travestismo en esta atípica comedia, filmada en Europa y basada –insólitamente- en hechos reales.  

Vitaminas para el amor (Monkey Business, EUA-1952) de Howard Hawks, c/Cary Grant, Ginger Rogers, Charles Coburn, Marilyn Monroe, Hugh Marlowe, Harry Carey, Jr. 97’.

Jugando con ingredientes químicos, un mono de laboratorio descubre una sustancia capaz de devolver la juventud. Tras ingerirla por accidente, un científico y su esposa pasan a comportarse como dos adolescentes. Hawks volvió en esta película al estilo de comedia física que había utilizado en La adorable revoltosa (Bringing Up Baby, 1938), también con Cary Grant. En esa clave, el realizador celebra la madurez y en cambio presenta la adolescencia como una etapa insoportable y estúpida de la que conviene escapar lo antes posible. En un elenco brillante, que se entrega con alegría a los rigores del slapstick, se destaca Marilyn Monroe, que interpreta aquí el paradigma de la rubia tonta, y el veterano Charles Coburn, que no puede sacarle los ojos de encima. Este fue el film que motivó en Cahiers du Cinéma un célebre artículo de Jacques Rivette titulado “Genio de Howard Hawks”, que comenzaba diciendo, sencillamente, “Vitaminas para el amor es un film genial y su genio se impone por la evidencia”. 
 

Buster Keaton (1895-1966)

Keaton fue la combinación más perfecta de actor, director y creador de gags que ha dado el cine en toda su historia. Compuso un personaje que, tras ser sacudido por diversas dificultades, se ponía a analizarlas y las vencía, en general con recursos impredecibles, sujetos a una dinámica propia.  

La ley de la hospitalidad (Our Hospitality, EUA-1923) de Buster Keaton y Jack Blystone, c/BK, Natalie Talmadge, Joe Roberts, Joe Keaton. 80’ aprox.

Un joven se enamora de una muchacha sin saber que las familias de ambos arrastran un odio asesino de varias generaciones. Pronto descubre que el padre de la joven y sus dos hermanos desean matarlo, pero no pueden hacerlo mientras él sea huésped de la casa. Keaton no sólo estructuró el film de manera ejemplar, sino que se empeñó en ambientarlo en 1830 con absoluta precisión histórica, como haría algunos años más tarde en El maquinista de la General. Se estrenó en Argentina con el título Con la soga al cuello. Se exhibirá con música en vivo compuesta e interpretada por la National Film Chamber Orchestra, que coordina Fernando Kabusacki. 

Sherlock, Jr. (EUA, 1924) de Buster Keaton, c/BK, Kathryn McGuire, Ward Crane, Erwin Connelly, Jane Connelly, Joe Keaton. 50’ aprox.

Se inicia como historia pueblerina sobre un desencuentro amoroso por culpa de un rival y luego se transforma en una sátira del cine de detectives. La escena que articula ambas partes es un clásico y no tiene precedentes en su concepción y ejecución. Keaton  procura ingresar a la película que se proyecta en un cine, pero ésta lo rechaza hasta que él se transforma en parte de esa ficción. Se trata de una de las películas cómicas más inventivas e influyentes del cine, con un derivado obvio en La rosa púrpura del Cairo, de Woody Allen. Se estrenó en Argentina con el título Un Sherlock Holmes de cartón. Se exhibirá con música en vivo compuesta e interpretada por la National Film Chamber Orchestra, que coordina Fernando Kabusacki. 

El héroe del río (Steamboat Bill, Jr., EUA-1928) de Charles Reisner, c/BK, Tom McGuire, Ernest Torrence, Tom Lewis. Aprox. 80’.

Dos jóvenes se enamoran pese a la rivalidad de sus respectivos padres, que compiten por el transporte a vapor en un río. Keaton ya había utilizado el motivo de la rivalidad familiar en La ley de la hospitalidad, pero esta vez decidió culminar su film con un huracán, secuencia que se cuenta entre las más sorprendentes de la historia del cine. Keaton no utilizaba dobles y toda la secuencia estuvo llena de evidentes peligros, pero hubo un gag que resultó especialmente riesgoso: el viento desprende la fachada completa de una casa y la arroja sobre Keaton, que sale ileso porque se encuentra en el sitio exacto que corresponde a una de las ventanas de la casa. El héroe del río fue su último film independiente, ya que después firmó un contrato con la MGM que terminó con la etapa más creativa de su carrera. Se exhibirá con música en vivo compuesta e interpretada por la National Film Chamber Orchestra, que coordina Fernando Kabusacki. 
 
 

Laurel & Hardy

El británico Stan Laurel (1890-1965) era el Flaco y también el cerebro creativo del dúo; el norteamericano Oliver Hardy (1892-1957) era el Gordo y fue un actor excepcional. Ambos trabajaban el cine desde hacía muchos años y habían perdido la esperanza de trascender cuando un día de 1926 coincidieron por casualidad en un film, el público pidió más y ya no volvieron a separarse. A diferencia de muchas parejas cómicas posteriores (Abbott & Costello, Dean Martin & Jerry Lewis) fueron una pareja cómica perfectamente complementaria, en la que el humor no es responsabilidad de uno sino que surge equilibradamente de la relación entre ambos.  

Cortometrajes

Aunque supieron hacer excelente largos, el medio natural de Laurel & Hardy fue el cortometraje. En ellos desarrollaron un vasto folklore de vecinos hostiles, empleos efímeros, emprendimientos de éxito improbable y, sobre todo, esposas terribles, de armas tomar. Exhibiremos El gran secreto (Blotto, 1930), La caja de música (The Music Box, 1932) y Aguas medicinales (Them Thar Hills, 1934)  

Allá en el lejano oeste (Way Out West, EUA, 1937) de James Horne, c/Stan Laurel, Oliver Hardy, Sharon Lynn, James Finlayson, Rosina Lawrence. 65’.

Encargados de buscar a una joven heredera, el Gordo y el Flaco viajan al Far West, se caen en una laguna, son estafados, se baten a duelo de cosquillas, cantan a dúo y bailan una alegre tonada de country & western. Los que saben dicen que este es el mejor largometraje de la dupla y el primero que lograron realizar con relativa independencia económica de su histórico productor Hal Roach. Se verá en copia nueva, adquirida recientemente por la Filmoteca Buenos Aires. 
 

Jerry Lewis (n. 1926)

Lewis es el último genio cómico que dio el cine norteamericano. Sus films –y los que hizo para el director Frank Tashlin- recuperan la anarquía subversiva esencial de la comedia, son ejemplos de la más extrema libertad y desinhibición autoral, sin dejar de ser por ello inmensamente populares. Durante décadas pudieron verse con frecuencia por TV, pero hace años que eso no sucede.   

Tú, mi conejo y yo (The Geisha Boy, EUA-1958) de Frank Tashlin, c/Jerry Lewis, Marie McDonald, Sessue Hayakawa, Nobu McCarthy, Suzanne Pleshette, Barton MacLane. 98’.

Lewis interpreta a un mago con conejo y todo, contratado por el ejército norteamericano para participar de una gira por Oriente para entretener a las tropas. Esta quizá sea la más recordada de sus comedias para Tashlin, por la combinación de humor y emoción en el vínculo con un huérfano japonés, y por los antológicos gags de dibujo animado que protagoniza el conejo del título. Se verá en copia nueva en Technicolor, recientemente adquirida por la Filmoteca Buenos Aires. 

El botones (The Bellboy, EUA-1960) de Jerry Lewis, c/JL, Alex Gerry, Bob Clayton, Sonny Sands, Milton Berle. 72’.

Su ópera prima como director y guionista fue un explícito homenaje al cine cómico mudo en general y a Stan Laurel en particular. No hay una trama propiamente dicha, sino una sucesión de situaciones cómicas que transcurren en un hotel de lujo. Una de las primeras representaciones de su gusto por la multiplicidad se encuentra aquí, cuando, además de protagonizar el film como el botones Stanley, aparece también como Jerry Lewis, estrella de cine, parodiándose ferozmente a sí mismo.   

De golpe en golpe (The Errand Boy, EUA-1961) de Jerry Lewis, c/JL, Brian Donlevy, Howard McNear, Dick Wesson, Robert Ivers, Pat Dahl, Kathleen Freeman. 92’.

El esquema de El botones se traslada aquí a un estudio de cine, circunstancia que Lewis aprovecha para dar rienda suelta a su propia experiencia cinematográfica y desarticular todos los dispositivos con que Hollywood se especializó durante décadas en fabricar apariencias. También es una temprana toma de posición personal sobre lo que el cine debe ser, consolidada luego por el propio Lewis en su libro The Total Filmmaker. Se verá en copia nueva, recientemente adquirida por la Filmoteca Buenos Aires.  

El matasanos (The Disorderly Orderly, EUA, 1964) de Frank Tashlin, c/Jerry Lewis, Glenda Farrell, Everett Sloane, Karen Sharpe Kramer, Kathleen Freeman. 90’.

Parece una historia de la Argentina contemporánea: el directorio de un hospital privado decide tratar sólo a pacientes adinerados, con enfermedades caras, y echar a los enfermos pobres. Lewis interpreta a un enfermero que se enamora de una bella paciente sin recursos y decide hacer toda clase de trabajos para pagar a escondidas su tratamiento La experiencia de Frank Tashlin en el dibujo animado se advierte en varias situaciones típicas, como la carrera que gana un caracol o el dedo que se prende fuego. Mención especial merece la actriz Kathleen Freeman, que en este film demuestra un histrionismo perfectamente sincronizado con el del protagonista.  
 

Max Linder (1883-1925)

Hubo otros cómicos antes, pero el francés Max Linder fue el primero en apartarse de la payasada grotesca y elaborar un personaje verosímil, psicológicamente definido, con el que el público pudiera identificarse. Inventó la comedia de situaciones y creó algunas de las escenas cómicas más citadas del cine (como la del espejo sin vidrio, retomada por innumerables cómicos posteriores). Fue también un director preocupado por servir su estilo de humor con recursos narrativos innovadores y esencialmente cinematográficos.  

Cortometrajes

Entre 1905 y 1914 Linder protagonizó para la productora francesa Pathé cientos de cortos, muchos de los cuales se han perdido. Exhibiremos Max patina (Les débuts d’un patineur, 1907), Max aeronauta (Max aéronaute, 1907), Max en el music hall (Au music hall, 1907), El calzado demasiado estrecho (Le soulier trop petit, 1909), Max y su suegra (Max et sa belle-mère, 1911), Max lanza la moda (Max lance la mode, 1912), Max y su perro (Max et son chien Dick, 1912) y El sombrero de Max (Le chapeau de Max, 1913). Todos estos films se exhibirán acompañados de música en vivo compuesta e interpretada por la National Film Chamber Orchestra, que coordina Fernando Kabusacki. 

Los tres mosquiteros (The Three Must-get-theres, EUA-1922) de Max Linder, c/ML, Jobyna Ralston, Jack Richardson, Charles Metzetti, Fred Cavens, Bull Montana. 45’ aprox.

Linder hizo varios films en Estados Unidos, entre los que Los tres mosquiteros se destaca por ser una de las primeras parodias del cine. El objeto a parodiar no era tanto la historia de Dumas como la versión de la misma que había protagonizado Douglas Fairbanks en 1921. Linder utilizó varios de los costosos decorados que había construido Fairbanks, imitó con gracia irresistible el estilo acrobático del divo, introdujo una larga serie de sorpresivos anacronismos y logró uno sus mejores films. Se exhibirá con música en vivo compuesta e interpretada por la National Film Chamber Orchestra, que coordina Fernando Kabusacki. 
 

Harold Lloyd

Harold Lloyd integra con Chaplin y Keaton la tríada máxima del cine cómico norteamericano, pero su obra es muy difícil de ver en forma integral, entre otras cosas porque él mismo alentó en vida su fragmentación en dos largometrajes documentales y luego en una breve serie de televisión. Pese a ello, tres ejemplos: 

El campeón de la marina (A Sailor-Made Man, EUA-1921) de Fred Newmeyer, c/Harold Lloyd, Mildred Davis, Noah Young, Dick Sutherland, Gus Leonard, Leo Willis. 45’ aprox.

Este fue el primer largo de Lloyd, de manera un poco involuntaria ya que, según recordó después, se lo concibió como corto y se fue expandiendo naturalmente. A esa altura el cómico había realizado cientos de cortometrajes y poseía un estilo de  coreográfica precisión, no sólo en las frecuentes  secuencias de acción (como la persecución final de este film) sino también en las  situaciones de confusión que su personaje protagoniza con frecuencia. Se exhibirá con música en vivo compuesta e interpretada por la National Film Chamber Orchestra, que coordina Fernando Kabusacki. 

El nieto de su abuela (Grandma’s Boy, EUA-1922) de Fred Newmeyer, c/Harold Lloyd, Mildred Davis, Anna Townsend, Charles Stevenson, Noah Young. 70’ aprox.

Lloyd interpreta aquí a un tímido absoluto, incapaz de reaccionar frente a los múltiples abusos de los que ha sido objeto desde niño. “Lo más fuerte que hizo en su vida” –reza un intertítulo- “ha sido cantar en el coro parroquial”. De manera típica en su cine, Lloyd termina por encontrar el coraje que necesita, en esta ocasión gracias a un cuento que le narra su abuela. Se exhibirá con música en vivo compuesta e interpretada por la National Film Chamber Orchestra, que coordina Fernando Kabusacki. 

El doctor Jack (Dr. Jack, EUA-1922) de Fred Newmeyer y Sam Taylor, c/Harold Lloyd, Mildred Davis, John T. Prince, Eric Mayne, C. Norman Hammond, Charles Stevenson. 60’ aprox.

El doctor Jack, un médico de pueblo con métodos curativos poco ortodoxos, es llamado por un amigo para atender a una muchacha aquejada de un mal impreciso. Dr. Jack es un buen ejemplo de la acción frenética que caracterizó toda la obra de Lloyd, en particular durante la extensa escena inicial que describe un día en la agitada vida profesional del protagonista. El cinéfilo obsesivo advertirá algunos gags que luego reaparecen en Sherlock, Jr. de Buster Keaton, lo que se debe a la presencia en ambos films del guionista Jean Havez. En Argentina se estrenó en su momento con el curioso título “El Doctor Salamín”. Se exhibirá con música en vivo compuesta e interpretada por la National Film Chamber Orchestra, que coordina Fernando Kabusacki. 
 

Los hermanos Marx

Hay dos etapas muy definidas en el cine de los Marx. Entre 1929 y 1933 fueron cuatro (Groucho, Chico, Harpo y Zeppo) e hicieron para la empresa Paramount la serie de comedias más genuinamente disparatadas de la historia del cine, impredecibles en forma y contenido. A partir de 1935, ya sin Zeppo, comenzaron a trabajar para la MGM, donde contaron con mayores recursos pero sólo hicieron dos buenos films: Una noche en la ópera Un día en las carreras. El resto de su filmografía es dispersa y, aunque tiene siempre momentos antológicos, nunca recuperó el brillo inicial.   

Plumas de caballo (Horse Feathers, EUA-1932) de Norman Z. McLeod, c/Groucho Marx, Harpo Marx, Chico Marx, Zeppo Marx, Thelma Todd, David Landau, Robert Creig. 68’.

Los Marx en estado puro siembran el caos total en el ambiente académico. Groucho es inexplicablemente nombrado rector de una universidad y anuncia su programa de estudios declarando que hay demasiada educación y poco fútbol. Harpo es un empleado de la perrera. Chico trabaja en un bar clandestino y reparte hielo. Zeppo dice ser el hijo de Groucho y procura enamorar a la bellísima Thelma Todd. El productor de este incontenible despliegue de anarquía fue nada menos que Herman Mankiewicz, futuro guionista de El ciudadano. De este film proviene la canción Todos dicen que te amo, que Woody Allen tomó para su película del mismo título.  

Una noche en la ópera (A Night at the Opera, EUA-1935) de Sam Wood, c/Groucho Marx, Harpo Marx, Chico Marx, Kitty Carlisle, Allan Jones, Walter Woolf King, Margaret Dumont. 92’.

El primer largo de los Marx para la MGM es un clásico del cine cómico y funciona por el contraste natural que se establece entre el humor marxiano y el contexto aristocrático de la ópera. Aunque los hermanos ceden parte de su protagonismo a una pareja romántica bastante insulsa, el film acumula escenas esenciales como la del camarote superpoblado, la de los muebles del hotel o el acrobático climax final. Se verá en copia nueva de 35mm., gestionada por APROCINAIN con la colaboración de las empresas Kodak y Cinecolor.   
 

Monty Python

Con el nombre de Monty Python’s Flying Circus cinco comediantes británicos (Idle, Palin, Jones, Cleese, Chapman) y un dibujante norteamericano (Gilliam) realizaron durante algunos años una innovadora serie cómica en la TV británica, cuyo estilo cómico trasladaron después al cine. Un ejemplo:

Los caballeros de la mesa cuadrada (Monty Python and the Holy Grail, Inglaterra-1974) de Terry Gilliam y Terry Jones, c/Monty Python (John Cleese, Graham Chapman, Eric Idle, Michael Palin, Terry Jones, Terry Gilliam). 91’.

La leyenda británica del Rey Arturo, Excalibur y el Santo Grial fue desmantelada por los Monty Python en esta película anárquica, que ni siquiera se resigna a comenzar y terminar como debe. Consiste en una sucesión de escenas absurdas que los caballeros protagonistas –juntos o por separado- atraviesan en la persistente búsqueda del Santo Grial, pero, a diferencia de otros films de estructura episódica, no decae jamás. Fue el segundo largometraje del célebre grupo cómico inglés, pero el primero que se estrenó en Argentina. 
 

Manuel Romero (1891-1954)

Hombre de la noche porteña, del tango y la revista, Romero es el gran autor del cine argentino popular y, aunque filmó de todo, su fuerte fue el humor de raigambre esencialmente porteña. En medio de una cinematografía que se volvía cada vez más hipócrita, Romero se mantuvo auténtico, riéndose de todos por igual pero en particular de los que simulan ser lo que no son. 

Casamiento en Buenos Aires (Argentina, 1940) de Manuel Romero, c/Niní Marshall, Enrique Serrano, Sabina Olmos, June Marlowe, Hilda Sour, Marcelo Ruggero, Roberto García Ramos. 87’.

Disparate cómico y multiestelar en el que las idas y vueltas de una pareja seria (Olmos y García Ramos) tienen un paralelo satírico en una pareja cómica (Marshall y Serrano). Fue la secuela de Divorcio en Montevideo (1939) pero la supera ampliamente en dinamismo e ingenio. Cada una de las frases que dispara Marshall (que estaba en su mejor momento) es de antología pero descolla la escena en que un prestigioso ginecólogo (Alberto Bello) procura revisarla creyéndola embarazada.  

Yo quiero ser bataclana (Argentina, 1941) de Manuel Romero, c/Niní Marshall, Sabina Olmos, Juan Carlos Thorry, Alicia Barrié, Enrique Roldán, Segundo Pomar, Juan D’Arienzo. 80’.

Los coqueteos de una vedette (Barrié) con un millonario (Roldán) aseguran el estreno de una compañía de revistas pero complican las relaciones entre sus integrantes. Romero establece otro de sus característicos sistemas de amores y traiciones paralelas con personajes pensados para funcionar como arquetipos, y lo pone al servicio excluyente de Catita, improbable corista que finalmente alcanza su momento de gloria bailando una versión personalísima de La muerte del cisne. Juan D’Arienzo realiza la más sustanciosa de sus poquísimas apariciones cinematográficas, soportando toda clase de bromas sobre su música y hasta sobre su aspecto “de muerto de hambre”. 

Un bebé de París (Argentina, 1941) de Manuel Romero, c/Paulina Singerman, Enrique Serrano, Ernesto Raquén, María Armand, Segundo Pomar, María Esther Podestá. 76’.

Singerman, quizá la mejor comediante del cine argentino, hizo para Romero la mayor parte de su breve filmografía. Secundada a la perfección por Serrano, el film le permite algunos de sus mejores momentos cómicos en una serie de escenas en que debe fingirse loca para poder ser internada y simular un embarazo sin ser descubierta. Romero no oculta el origen teatral de la obra, pero le imprime a las situaciones y a los intérpretes una velocidad digna del mejor Howard Hawks. 

El tango vuelve a París (Argentina, 1948) de Manuel Romero, c/Alberto Castillo, Elvira Ríos, Lilian Valmar, Severo Fernández, Fernando Lamas, Julio Renato, Aníbal Troilo. 85’.

Romero había sido parte de la legendaria aventura del tango triunfante en París, durante la década del ’20 e hizo algunos films donde tocó ese tema (como La vida es un tango). Aquí, en cambio, decidió desmitificar todo aquéllo y contar la historia de un cantor de tangos que se va a París (con la orquesta de Aníbal Troilo, nada menos) y fracasa de manera espectacular. Como en muchos de sus films, el protagonista tiene una novia (Valmar) pero también una mina (Ríos) y oscila indeciso entre ambas. Se exhibe por gentileza de Argentina Sono Film.  
 

Enrique Serrano (1891-1965)

El público lo convirtió en primera figura un poco a pesar suyo, pero tenía una gracia particular en el decir y una extraordinaria capacidad para pasar de la solemnidad al ridículo. No fue un cómico (como Sandrini) sino más bien un comediante, un actor de talento inmenso que no sólo brilló en las películas buenas que le tocaron hacer sino que también fue capaz de levantar, con su sola presencia, argumentos que con otra figura hubieran dado resultados mediocres o indiferentes.    

Los martes, orquídeas (Argentina, 1941) de Francisco Mugica, c/Enrique Serrano, Juan Carlos Thorry, Mirtha Legrand, Nury Montsé, Felisa Mary, Zully Moreno. 84’.

Un padre preocupado por la autoestima de su hija menor, le inventa un pretendiente que envía orquídeas todos los martes. Esta comedia clásica escrita por Pondal Ríos y Olivari lanzó al estrellato a Mirtha Legrand y tuvo un elenco impecable, pero el auténtico protagonista fue Serrano en el papel del padre, alternativamente tierno, cascarrabias y víctima de sus propias maquinaciones. La historia fue después comprada por la Columbia y rehecha con Fred Astaire, Rita Hayworth y Adolphe Menjou reemplazando pobremente a Serrano.  

Novio, marido y amante (Argentina, 1948) de Mario Lugones, c/Enrique Serrano, Tilda Thamar, Tito Gómez, Miguel Gómez Bao, Amelita Vargas. 79’.

De las muchas ocasiones en que Serrano hizo el personaje de viejo calavera, ésta brilla particularmente por el humor risqué de la obra original que plantea un triángulo integrado por una hermosa mujer, un hombre mayor y su propio hijo. En su momento la película tuvo problemas con la censura, en parte por algunos diálogos, en parte por una escena con Tilda Thamar y en parte por un baile de Amelita Vargas. Todo ello fue cortado en su momento pero repuesto en copias posteriores.  

Don Fulgencio –El hombre que no tuvo infancia- (Argentina, 1950) de Enrique Cahen Salaberry, c/Enrique Serrano, Malvina Pastorino, Analía Gadé, Tono Andreu, Héctor Quintanilla, Oscar Villa, Carlos Enríquez. 84’.

Serrano tuvo uno de sus mayores éxitos interpretando al inocente definitivo en esta versión libre de la historieta de Lino Palacio, que debió ser reinventada por los guionistas Emilio Villalba Welsh y Alejandro Verbitzky ya que en sí misma tenía poca sustancia argumental para ser adaptada al cine. Una decisión curiosa y eficaz consistió en rodear a Serrano de otros personajes en clave de caricatura, apartados por completo de toda intención realista, como Fernéndez (Carlos Enríquez), el hombre que habla siempre con la letra “e”. 
 
 

Alberto Sordi (1920-2003)

Llegó al cine poco a poco, haciendo toda clase de papeles breves, hasta que logró imponerse por su precisión para interpretar como nadie los personajes imperfectos de los que se nutrió buena parte de la commedia all’italiana: vanidosos, mujeriegos, mentirosos, vividores. Tenía una capacidad de observación asombrosa con la que logró construir arquetipos que, pese a todo, resultan siempre profundamente humanos y, por lo tanto, queribles.  

El sheik (Lo sceicco bianco, Italia-1951) de Federico Fellini, c/Alberto Sordi, Brunella Bovo, Leopoldo Trieste, Giulietta Masina, Lilia Landi. 84’.

Una muchacha recién casada, enamorada platónicamente de un héroe de fotonovelas, tiene la oportunidad de conocerlo y poner a prueba sus ilusiones. Sordi, como el héroe en cuestión, se le aparece primero a la altura de sus fantasías en una escena de tono semi fantástico que anticipa mucho del Fellini onírico posterior. Fue su primera película como realizador, tras participar en varios guiones y codirigir con Alberto Lattuada el film Luces del varieté. Se verá en copia nueva, obtenida por APROCINAIN gracias a la colaboración de las empresas Kodak y Cinecolor. 

Buenas noches, abogado (Buonanotte… avvocato!, Italia-1955) de Giorgio Bianchi, c/Alberto Sordi, Giulietta Masina, Mara Berni, Andrea Cecchi, Tina Pica, Vittorio Caprioli. 71’.

Un hombre procura aprovechar la ausencia de su esposa para salir con amigos y mujeres pero todo se complica con la aparición de una dama misteriosa. Típica comedia de enredos en la que la ansiedad del protagonista por tener una aventura extramatrimonial resulta inversamente proporcional a la posibilidad de tenerla.  

El comisario (Il comisario, Italia-1962) de Luigi Comencini, c/Alberto Sordi, Alfredo Leggi, Franca Tamantini, Mino Doro, Angela Portaluri. 102’.

Un hombre respetable muere en circunstancias poco claras y, como nadie desea realmente aclararlas, el caso termina en manos de Sordi, el único inspector del lugar que se atiene a la letra del reglamento sin comprender en ningún momento el entramado de intereses que se teje a su alrededor. Comencini sostiene un tono agridulce basado en el contraste entre un contexto irremediablemente corrupto y un personaje ingenuo, persuadido de que las cosas funcionan de otra manera. Aunque se la revisa poco, es una de las mejores películas del actor y del director. 
 

Jacques Tati (1907-1982)

La más extraordinaria capacidad para la pantomima, la nostalgia por una vida más simple que quizás no haya existido nunca, y una visión del mundo que Truffaut calificó de “extraterrestre” se combinan en el estilo de Tati, máximo genio cómico del cine francés. 

Mi Tío (Mon oncle, Francia-1958) c/Jacques Tati, Jean-Pierre Zola, Adrienne Servantie, Alain Bercourt. 126’.

Son los nenes y los perros que callejean, y el ligero, afable Hulot, quienes decontracturan el lustroso mundo de nuevos ricos de Mi tío. En ese mundo pasa sus días, como encarcelado por sus padres, el sobrino del hombre de la pipa. Es un universo de espacios estériles, de flores de plástico; fundamentalmente de diseños vistosos y violentamente disfuncionales, pero por alguna razón sus habitantes –en especial la hermana de Hulot y su marido-- parecen empeñarse en mantener a la fuerza su apariencia de sofisticación, pulcritud y orden. Puede que a los costados todo parezca derrumbarse, pero no: en los barrios menos lujosos, en los terrenos baldíos en los que juegan los chicos; en la feria, una vida más verdadera sigue su curso. 
 

Billy Wilder (1906-2002)

En su larguísima carrera Wilder hizo bien toda clase de cine, pero en sus comedias dejó una impronta particular, que actualizó la sagacidad de su maestro Ernst Lubitsch  para representar las emociones humanas con una franqueza que las despoja de sus habituales apariencias. Dos ejemplos, uno clásico y otro muy poco conocido.   

Café vienés (Es war einmal ein  walzer, Alemania-1932) de Victor Janson, c/Hermann Blass, Martha Eggerth, Fritz Greiner, Elvira Hille, Paul Hörbiger, Kitty Meinhardt. 78’.

Música y desarrollo argumental aparecen tempranamente unidos en las comedias musicales austríacas y alemanas de comienzos del sonoro, como Café vienés. La influencia obvia es la opereta, pero el film (escrito por Billy Wilder) está muy lejos de ser teatro filmado. Por el contrario, se destaca por tener escenas completas que se desarrollan en términos exclusivamente visuales y por el ingenio en la puesta en escena para contar una historia de enredos y romance. 

Una Eva y dos Adanes (Some Like It Hot, EUA-1959) de Billy Wilder, c/ Marilyn Monroe, Tony Curtis, Jack Lemmon, George Raft, Pat O’Brien, Joe E. Brown. 120’.

Nunca mostraron tanto a Marilyn. Ella no quería trabajar en esta comedia pero Billy Wilder la convenció. El resultado es erotismo en la pantalla, en grados y maneras que Hollywood solía prohibir. En lo principal, Wilder tenía un asunto en el cual Tony Curtis y Jack Lemmon deben disfrazarse de mujeres y tocar saxo y contrabajo en una orquesta femenina, para escaparse de George Raft y otros gangsters. Es evidente, sin embargo, que Wilder no quería limitarse a evocar los “twenties” y después de ese comienzo se dedica a otra cosa. Consigue un rato de comedia, varias carcajadas, más Marilyn que la habitual y la aprobación de públicos generales. Texto de Homero Alsina Thevenet 
 
 

 

FILM DEL MES XL

  1. Caja cerrada (Argentina - España, 2008), de Martín Solá

Jueves y viernes a las 20:00.  
 

Tras su paso por varios festivales internacionales, se estrena en Argentina un documental que retrata la vida de un grupo de pescadores de diferentes países. Encerrados en un mismo barco, en medio de la nada, estos hombres extienden todas las noches sus redes al mar.  

Sinopsis

La noche cerrada y el misterio del mar son el marco de este barco de pescadores que parece navegar y oscilar por medio de la nada infinita. De pronto, como si el barco fuera despertándose poco a poco, pasamos de la lentitud, al vértigo, de redes y peces que agonizan, luego nuevamente el silencio abrumador, un lugar infinito construido como un mundo con leyes y ritmos propios del que nunca se sale. Y en ese marco, con la percepción sabia del que mira y espera, sin necesidad de presionar a la realidad, Caja cerrada perfila un relato sobre el capitalismo y la muerte, sobre la alienación que avanza a través de una torre de babel de lenguas y experiencias inconexas. Es como si Caja cerrada fuera la versión sombría de los tiempos que corren, desprovista del juego de la metáfora, y en la que la mecanización se hubiese vuelto, finalmente, natural.

Nota del director

“Me interesó a través de la contemplación, de la observación paciente, desde una puesta de cámara que a cierta distancia de la acción, muestre el fluir de sus vidas, con sus virtudes y fracasos, con sus alegrías y miserias. Creo que el cine debe ofrecer esta posibilidad debido a que en la vida uno está inmerso en el caos, lo envuelve un ritmo de frenesí constante que no le permite tomar distancia y analizar lo que está sucediendo. Siempre recuerdo una frase de Cioran que me guía en ese sentido: ‘Hay que escapar del ritmo de nuestras vidas ya que nos hace insensible a ellas.”

Martín Solá 
 

Ficha técnica

Guión y dirección: Martín Solá

Productores ejecutivos: Marcelo Céspedes, Mario Durrieu, Walter Tiepelmann

Productoras: MC Producciones SRL (Argentina) y Observatorio de Cine (España) con la coproducción de 996 Films (Argentina)

Fotografía: Martín Solá

Cámara: Martín Solá y Lili Marsans

Sonido: Lucas Peñafort

Postproducción de Sonido: Heart iFact.com, Jonathan Darch y Jordi Juncadella Sarli. Montaje: Martín Solá y Lili Marsans

Duración: 72’, Argentina/España, 2008 

 

PRESENTACIÓN DEL LIBRO

  1. Cine bizarro y fantástico hispano-argentino: entre dos siglos  

Jueves 12 a las 20:00.

Programa de trasnoche: Jueves 12, viernes 13 y sábado 14 a las 00:00. 
 

Cine bizarro y fantástico hispano-argentino: entre dos siglos es un libro co-escrito por el español Pedro J. Mérida y el argentino Pablo Conde, que nace desde la estrecha relación entre el Festival de Cine Fantástico de Estepona, Málaga y el Cineclub Ushuaia, a través de Terrorífica, un pequeño festival que este año festeja su sexta edición. El libro intenta indagar en la filmografía de género realizada en ambos países en las últimas décadas, dándoles voz a los realizadores argentinos -cuya obra suele ser relegada al circuito alternativo de exhibición- y contexto a las obras españolas más recientes.  

El mismo jueves 12, también e presentará el libro La marca de la momia, escrito por el reincidente Pedro J. Mérida, junto a Paul Naschy, entre otros, con la supervisión de Ildefonso Noguera. Esta obra también ha sido editada por el Festival de Cine Fantástico de Estepona, cuyo director, Julio Peces San Román, hablará de la inminente décima edición.  

Acompañando la presentación de los libros, se proyectarán tres largometrajes argentinos: Filmatrón, Jennifer´s Shadow y La Antena, tres ejemplos que cubren diferentes aspectos de un cine con madurez propia, ya sea por tratarse de un vital foco de resistencia, un sobresaliente trabajo por encargo o una refinada búsqueda de autor.  

 

TRASNOCHES

  1. Música en la noche

Jueves, viernes y sábados a las 00:00. 
 

Programación y textos

Diego Curubeto 
 

Don’t Knock the Rock (EUA, 1956) de Fred F. Sears, c/Alan Dale, Patricia Hardy, Alan Freed, Fay Baker, Bill Haley y sus Cometas, Little Richard, Adriano Celentano. 84’.

Fred Sears, director de invasiones de platos voladores de la década de 1950, también dirigió esta invasión de guitarras eléctricas y adolescentes aulladores al ritmo de Bill Halley y sus Cometas y del mismísimo Little Richard, acompañados por el padre del rock & roll, el DJ Alan Freed. Desde el nacimiento del rock un año antes habían comenzado a sufrirse todo tipo de boicots contra el nuevo género musical, por lo que el guión se centra justamente en mostrar al mundo la inocencia e inocuidad de estos incipientes rockeros. Las escenas de bailes son tan interesantes como las actuaciones en sí mismas. En su momento se estrenó en Argentina con el título Celos y revuelos al ritmo del rock. 

Anochecer de un día agitado (A Hard Day’s Night, Gran Bretaña-1964) de Richard Lester, c/John Lennon, Paul McCartney, George Harrison, Ringo Starr, Wilfrid Bramwell, Norman Rossiter, Victor Spinetti. 87’.

El lado más alegre del Swinging London surgió aquí en toda su plenitud y Lester demostró que hacer algo original con una banda de rock’n’roll era posible. Imágenes de apariencia documental se combinan con otras decididamente experimentales que anticipan el concepto de los modernos videoclips. El film fue además un óptimo vehículo para el sentido del humor de los Beatles, a quienes la crítica comparó entonces con el de los Hermanos Marx. Aunque parezca difícil de creer, en argentina se estrenó con el título Yeah, yeah, yeah. 

Ferry Cross the Mersey (Gran Bretaña, 1965) de Jeremy Summers, c/Gerry Marsden, Freddie marsden, Leslie Maguire, Les Chadwick, Eric Barker, Cilla Black, The Fourmost, George Martin. 88’.

Hacia 1965 el segundo gran grupo de Liverpool después de los Beatles era Gerry & The Pacemakers, uno de los principales participantes de British Invasion  al punto de merecer su propia película, que, aunque nadie la recuerde, está al mismo nivel de Anochecer de un día agitado.  Fotografiada por Gilbert Taylor (el mismo del film de los Beatles y  de Dr. Insólito de Kubrick) el film consigue mostrar los orígenes del beat con escenas maravillosas como la de The Cavern (con alborotos no programados por los productores) o el momento en que, a bordo del ferry, la banda crea su mayor hit, el que da su título a esta joya perdida. 

Submarino amarillo (Yellow Submarine, Gran Bretaña-1968) de George Dunning. Largometraje de dibujos animados. 85’.

Los Beatles parten al rescate de Pepperland, lejana tierra arrasada por la invasión antimusical de los perversos Blue Meanies. Inspirado en música y letras del cuarteto de Liverpool, el film contó con diseños originales de Heinz Edelmann, de enorme influencia posterior en la gráfica y la publicidad. Los Beatles compusieron algunos temas originales e hicieron una breve participación al final del film. 

Ladies and Gentlemen, the Rolling Stones (EUA, 1973) de Rollin Binzer. Largometraje documental. 75’.

Para los puristas de los Stones, no hay mejor etapa en la carrera del grupo que  la que incluyo a Mick Taylor en guitarra en discos formidables como Sticky Fingers y Exile on Main Street. Dos conciertos en Texas de 1973 conforman esta antológica película de concierto, que muestra a los Rolling Stones en su mejor forma interpretando Love in vain, Midnight Rambler, Tumbling Dice, Brown Sugar y todos sus mejores temas en versiones insuperables. Sigue siendo un misterio la ausencia de este film de los lanzamientos oficiales de la banda, pero las malas lenguas aseguran que se debe a que los Stones saben que nunca volvieron a sonar mejor que entonces. 

The Rocky Horror Picture Show (Inglaterra, 1975) de Jim Sharman, c/Tim Curry, Susan Sarandon, Barry Bostwick, Richard O’Brien, Jonathan Adams. 100’.

La obra musical de Richard O’Brien, potenciada en el film, tomaba reconocibles lugares comunes del cine de terror para hacer saltar por los aires los arquetípicos de género. Buena parte del éxito de la obra y del film se debieron a la actuación antológica de Tim Curry como el científico bisexual Frank-N-Furter. El tiempo y el público lo transformaron, espontáneamente, en el film de culto más importante de la historia del cine. En Argentina quedó prohibida por la censura y se estrenó sin éxito a fines de los ’80 con el título “Orgía de horror y locura”.  

La Guerra, la música y nosotros (All This and World War II, EUA-1976) de Susan Winslow. Largometraje documental. 88’.

Esencialmente se trata de un extenso manifiesto sobre la segunda guerra mundial, un “antidocumental”, quizá el primero hecho por la generación que no la vivió pero padeció sus consecuencias geopolíticas. Un abundante material de archivo, que alterna documental y ficción, aparece comentado por covers de varios temas de los Beatles interpretados por, entre otros, Elton John, Keith Moon, Jeff Lynne, The Bee Gees, Rod Stewart, Peter Gabriel y Tina Turner. En la decisión de prescindir de todo relato en off, en el uso desprejuiciado del archivo, y sobre todo en la resignificación del cine patriotero de la época, este film se adelantó tres décadas a mucho cine contemporáneo. Imposible de conseguir en cualquier formato hogareño, se verá en copia nueva adquirida recientemente por la Filmoteca Buenos Aires.  

KISS contra los fantasmas (KISS Meets the Phantom of the Park, EUA-1978) c/Peter Criss, Ace Frehley, Gene Simmons, Paul Stanley, Anthony Zerbe, Carmine Caridi. 96’.

Igual que en las revistas de Marvel Comics publicadas en aquellos años, en Kiss contra los fantasmas los Kiss son músicos de rock durante el día y superhéroes durante la noche. Contratados para inaugurar un enorme parque de diversiones, el grupo debe enfrentar a las criaturas androides del científico loco Anthony Zerbe. Gordon Hessler dirigió films de culto del terror ingles como Cry of the Banshee y Scream and Scream Again. En este caso adapto su gusto por lo macabro a las payasadas rockeras que implicaban enfrentar a Gene Simmons con Frankenstein y Drácula. El grupo toca algunos de sus mejores temas incluyendo Rock and Roll All Nite y Shout It. 

Festival Express (Gran Bretaña / Holanda, 2003) de Bob Smeaton y Frank Cvitanovich. Largometraje documental. 90’.

Dentro de los conciertos masivos de la era del flower power no hubo ninguno como el Festival Express: uniendo lejanas localidades canadienses, un tren especial llevaba a bordo a Janis Joplin, The Grateful Dead, The Band y Buddy Guy, entre otros grandes músicos del momento, que no solo tocaban en vivo en cada punto de la gira, sino que armaban zapadas a lo largo del viaje. Además de los excelentes momentos de música a secas, el film ofrece curiosos momentos íntimos de conversaciones y situaciones pintorescas a bordo del tren, donde interactúan gigantes desaparecidos como Janis o Jerry Garcia, además de la extraña actitud del publico canadiense, que boicoteó el tour exigiendo entradas gratis a los conciertos, lo que generaba tensión en cada escala de este atípico viaje. 
 

FILM DEL MES XXXVIII

5. Historias extraordinarias (Argentina, 2008), de Mariano Llinás

Domingos a las 19:00.

El film tiene una duración de cuatro horas y se proyecta con dos intervalos de 10 minutos. 
 

Prólogo a Historias extraordinarias

He aquí, entonces, estas “Historias extraordinarias”. Aquí van; poco es lo que puedo agregar a sus más de cuatro horas de caudaloso relato. He escrito el film, lo he dirigido, actúo en él; comentarlo públicamente acaso sea un exceso difícil de perdonar. Intentaré, entonces, atenuar en lo posible esa demasía.

Como es sabido, el siglo XX ha sido testigo de un fenómeno extraño: Por primera vez, la idea de narración se ha visto divorciada de la idea de argumento. Contar algo ya no fue, necesariamente,  contar una historia; el primitivo impulso de narrar se vio liberado definitivamente de ser  una infantil serie de avatares y asombros y asumió como terreno de acción el Universo entero, aún en sus rincones menos memorables: Las distracciones, los olvidos, los equívocos, los lugares vacíos, los momentos en los que no pasa nada hicieron su fulgurante y orgulloso ingreso a la literatura y al cine. El argumento (que antes fuera la condición de posibilidad de todo relato)  fue visto entonces como una veleidad de otros tiempos, como una mera coquetería ornamental. ¿Qué lugar ocupa entonces, en ese panorama escéptico, nuestra populosa novela cinematográfica? ¿Qué vienen a hacer a este viejo y cansado mundo sus ingenios y vericuetos argumentales ?¿Para qué? Pues bien: Nuestro propósito, nuestro desmesurado propósito, ha sido experimentar con los viejos dioses olvidados de la aventura y la intriga y, de algún modo, volverlos a la vida. ¿Es posible, aún en nuestros tiempos, desenterrar las grandes ficciones sin por eso ejecutar una acción nostálgica o anacrónica, un triste baile de máscaras decimonónico? Ese interrogante (que aún no me siento capaz de responder) ha sido lo que ha dado aliento al film.  En el poema que sirve de prólogo a “Treasure island”, el mismo Stevenson se pregunta si aún son posibles las grandes historias de aventuras, si aún es posible para él ser lo que fueron los ignotos Ballantine, Kingoston o Cooper sin caer en el ridículo o la indiferencia. Pues bien, diremos nosotros, ¿Es posible, en estos borrascosos días, ser Stevenson? 

Dos afanes rigen, según creo, el curso de estas historias: La felicidad de los viajes, la felicidad de narrar. Hemos evitado, según creo, la fácil tentación de plantear ambas actividades como análogas. Quien las haya ejercitado sabe  bien que son muy diferentes, y que una cosa es la quieta y cerebral elaboración de tramas y de historias y otra la feliz serie de incomodidades que comporta el hecho de viajar, de dejarse llevar cada vez más lejos por las ciudades y los caminos. Stevenson (otra vez Stevenson) ha escrito “Con la lámpara encendida, junto al fuego que ríe, en el deshilachado atlas sigo recorriendo caminos interminables”. En efecto, el hombre de letras que, desde la tranquilidad de su mesa de trabajo sueña con distancias y tierras lejanas, y las comunica a otros muchos hombres igualmente sedentarios constituye una de las paradojas más felices de la literatura. Puedo decir, con  orgullo no exento de vanidad, que esa paradoja no ha sido nuestra, que quienes hicimos este film hemos viajado, que los “caminos interminables” de la Provincia de Buenos Aires han sabido con insistencia de nosotros, y que los hemos recorrido de un lado a otro felices y apasionados, como buenos marineros. Viajar no ha sido para nosotros un hecho psicológico sino eufóricamente físico. Una palabra inglesa (esas palabras de las que el castellano nunca ha sido capaz) define, según creo, el espíritu que ha gobernado la ejecución de este film: wanderlust, la lujuria del vagabundeo, la avidez por el movimiento y la deriva. Esa ha sido nuestra única bandera: Demostrar y demostrarnos que la aventura y el riesgo son todavía territorios posibles para el cine. Que un film puede ser hecho en las rutas, y que ese infinito laberinto de rutas puede constituirlo. 

Cuando yo era niño, mis fines de semana y mis vacaciones, mis lecturas de “Las mil y una noches”, de Doyle y de Verne, transcurrían en las afueras de un pueblo de campo. Mientras los libros me hablaban de Londres, de los de los mares de la China y los desiertos de Arabia, la realidad me imponía la melancólica y cotidiana llanura. Sé que de esa desavenencia nace hoy este film, pero me gusta pensar que es el dulce paisaje bonaerense el que acaba por imponerse. Que, si bien lo pueblan hechos maravillosos, misterios, inundaciones, incendios y fieras salvajes, esas excepciones pesan menos que cada uno de sus paradores desérticos, que sus rutas provinciales, que la música de las radios de pueblo, de los molinos, de los palomares y las casuarinas. A ese paisaje es que está consagrado el film, y creo hablar por mis compañeros al decir que ese es ya, y de ahora en más,  nuestro paisaje. A ese repetido y hospitalario universo es a quien ahora, en nombre de todos, homenajeo, saludo y agradezco. ¡Salud, Mundo Universo! ¡Siempre de viaje!

Mariano Llinás

Septiembre de 2008

Sinopsis

El escenario es inicialmente trivial: el repetido paisaje de los pueblos de campo de la Provincia de Buenos Aires. Un paisaje de hoteles, de oficinas aletargadas, de estaciones de servicio, de rutas atestadas de camiones, de caminos de tierra solitarios y vacíos. En ese cosmos preciso y detallado, el film acomete tres historias paralelas. Las historias nunca habrán de cruzarse; no es la convivencia de sus personajes ni de sus argumentos lo que las relaciona. Sus puntos de partida serán clásicos. La primera: un hombre se ve envuelto por azar en una situación violenta en la que, sin quererlo, mata a alguien y debe ocultarse. La segunda: un hombre ocupa, en un lugar de trabajo, el puesto de otro, a quien no conoce y que acaba de morir. Ese otro, en quien nadie ha reparado nunca, se presenta como un enigma  cada vez más complejo. La tercera: un grupo de hombres discute acaloradamente sobre un tema, vagamente científico. La discusión gana en intensidad hasta que acaba convirtiéndose en un desafío. Ese desafío enviará a un tercer hombre a un viaje que nunca acabará de comprender del todo. A partir de esos comienzos (comienzos que ya han transitado, en su momento, Hitchcock, Poe y Verne), el film se abre a una trama compleja y variadísima, de historias que llevan a otras, que se desdibujan y transforman, hasta conformar una suerte de enciclopedia de los tópicos de la aventura clásica: animales salvajes, viajes por el río, mapas con cruces e inscripciones, nombres de barcos, tramas detectivescas, personajes que desde el encierro resuelven complejos enigmas, personajes que creen resolver enigmas y se equivocan, mujeres enamoradas, mujeres espiadas a través de una ventana, mujeres  nunca vistas pero imaginadas, establecimientos de campo abandonados como si fueran barcos después del naufragio, incendios, inundaciones,  cartas que llegan de países lejanos para personas que han muerto, edificios fantasmagóricos en medio de la llanura.  Las mismas cosas de siempre, pero distintas. Las ficciones de siempre, pero nuevas. Nuestro paisaje cotidiano, que ya no habrá de ser el mismo. 

Ficciones

Historias Extraordinarias me recordó un libro que le gustaba mucho a Borges: Los tres impostores, de Arthur Machen. En él, dos personajes van envolviéndose en una red de relatos urdidos por otros tres (los impostores del título). Hechos de acontecimientos atroces, estos relatos tienen marcos precisos, son siempre referidos: hay alguien que los cuenta, o un volumen que los contiene. Sin embargo, contaminada por esas escuchas y lecturas, Londres empieza a devenir un territorio poroso, fronterizo, siempre crepuscular. En algún momento su carácter de falsificaciones se vuelve manifiesto, pero nada de su eficacia desaparece. Doble ausencia (de los acontecimientos fantásticos, de la credibilidad de los narradores) que lejos de disolver el efecto seductor lo refuerza, al presentar una suerte de ficción al desnudo. Borges: “El hecho de saber que los relatos de los tres personajes son imposturas no disminuye el buen horror que sus fábulas comunican. Por lo demás toda ficción es una impostura, lo que importa es sentir que ha sido soñada sinceramente”.

Los tres personajes que apuntalan Historias extraordinarias pueden no ser impostores, pero la apuesta del film por examinar los mecanismos de la ficción es análoga. Claro que el punto de partida acá es la relación entre imágenes y sonidos. Y antes que los tres personajes, existe un narrador omnipresente y con pretensiones de omnisciencia. Narrador (triple a su vez, en tanto se dispersa en las voces de tres actores) que refiere casi todo el film en un sutilísimo juego dialógico, entablando con la imagen relaciones de énfasis, de anticipación, de síncopa, de suplemento. Y que es siempre extremadamente asertivo.

Por otra parte, están las imágenes. Llinás ha optado por el mini DV, y ha construido una puesta en escena muy sensible a la textura del video y a las restricciones expresivas que este impone. Privilegiando lentes cerrados y sin perder nunca de vista que la imagen digital remite casi fatalmente al registro, logra planos que son a la vez precisos técnicamente y ambiguos en su significación. Tanto es así que, confrontada con ellos, la asertividad de la voice-over se adelgaza (se vuelve impostura en el sentido borgiano). Durante la secuencia con Lola Arias y Mariana Chaud, por ejemplo, oímos definiciones inequívocas acerca de la personalidad de las dos hermanas, de sus roles en la economía familiar, de su pasado y de sus expectativas. Tan seguro está el narrador de lo que enuncia que es inevitable ver en las imágenes otra cosa, distinta de lo que se nos dice, aunque oblicuamente solidaria. Esa otra cosa inefable es la irrupción de otro orden, el de la imagen cinematográfica. Los pequeños gestos, las pieles, el instante insignificante, el despilfarro de materialidad que comporta cada bloque de tiempo filmado, se vuelven más presentes. Esa brecha entre imagen y sonido también hace crecer la densidad del fuera de campo, que Llinás explota con inteligencia poética.

Hay entonces un discurso omnisciente mostrándose en su precariedad, y unas imágenes que por su cualidad de documentos se nos hacen más ficcionales. Sistema paradójico de relaciones que tiene como objetivo declarado contar unas Historias que son Extraordinarias.

Historias en plural, no sólo por su profusión, sino por la reticencia a totalizar. Hay una delicada pulseada con las expectativas. Se nos plantean tres historias, y nuestro reflejo de espectador tiene preparada la posibilidad de un cruce que no sucederá nunca. Llinás se instala en lo múltiple y prefiere desviar cada línea en lugar de ligarlas entre sí. Así como no se nos pide permiso para saltar de una historia a la otra, el pulso interno de cada una de ellas es parcialmente imprevisible. Si la historia de X., el inopinado homicida, parece prometer un thriller, pronto pasará a tenerlo como voyeur en un hotel de Azul durante semanas para finalizar con un encuentro romántico y la anónima reparación de una injusticia: su trayectoria no da exactamente aquello que promete, pero tampoco lo olvida. Explorar caminos laterales no implica ignorar la ruta principal. Se trata, una vez más, de matices.

Porque también es cuestión de matices la discriminación entre lo ordinario y lo extraordinario. En la historia de Y., por ejemplo, la vida del burócrata traficante de animales salvajes es extraordinaria. Pero no solamente por sus años nómades, sino también por los veinte años postreros, grises sólo en apariencia. Apariencia es la palabra clave: sustancia misma de la imagen cinematográfica, es la tierra que Llinás elige excavar para encontrar las riquezas que esconde. Ordinario/extraordinario es a la vez el espacio, la provincia de Buenos Aires. Como la Londres de Machen, pero acá con documentada irrealidad, se vuelve hospitalaria al misterio.

Después de esta película, habrá que filmar mejor y pensar mejor. Pero sus fórmulas no pueden ni deben copiarse. Más que sus procedimientos concretos, es la transparencia de su apuesta la que interpela a todos los films argentinos que le sigan, tanto a los industriales como a los artesanales, a los masivos como a los más resistentes. Porque la historia más extraordinaria de todas tal vez sea la de un film donde cada obstáculo (o ventaja) material es un problema formal, de modo tal que podemos ver los resortes de la ficción y pese a eso (o precisamente por eso) fascinarnos. Supongo que es lo que Borges llamaría “soñar sinceramente”.

Santiago Palavecino

 
 

Ficha técnica

Dirección: Mariano Llinás. Producción: Laura Citarilla; Imágenes: Agustín Mendilaharzu. Montaje: Alejo Moguillansky, Agustín Rolandelli. Dirección de arte: Laura Caligiuri. Música: Gabriel Chwojnik. Sonido: Rodrigo Sánchez Mariño, Nicolás Torchinsky. Diseño gráfico: Andrés Mendilaharzu, Paula eRRe. Guión: Mariano Llinás. Elenco: Walter Jakob, Agustín Mendilaharzu, Mariano Llinás, Klaus Dietze, Horacio Marassi, Eduardo Iaccono, Mariana Chaud, Lola Arias. Argentina, 2008, DV cam, Color. Duración: 245’.  

 

Continúa | Film del mes XXXIX

6. Süden (Argentina, 2008), de Gastón Solnicki

Viernes y sábados a las 22:00.  

El film comienza cuando 111 ciclistas llegan al Teatro Colón a darle la bienvenida a Mauricio Kagel (1931-2008), uno de los grandes compositores del siglo XX, quien vuelve por última vez a Buenos Aires después de cuarenta años a trabajar con el Ensamble Süden, una enérgica compañía de músicos abocados a su repertorio. El registro sorprende por su capacidad de cautivar incluso a aquellos que no se interesan por la música contemporánea. 

“La expresiva e ingeniosa música del compositor Germano-Argentino Mauricio Kagel es la estrella del show en la inteligentemente concebida Süden. El documental se erige como una oportuna mirada al primer regreso de Kagel a sus climas nativos en casi 40 años. Un estudio bien temperado de su colaboración sobre todo con jóvenes talentosos músicos… La pieza de cámara será tomada por festivales y canales alrededor del mundo como un sobresaliente matrimonio entre el cine y la música clásica… La fotografía es hermosa e inmediata, altamente afinada con las caras de los músicos y las mecánicas de sus instrumentos. El montaje por Andrea Kleinman es excelente.” (Revista Variety, por Robert Koehler) 

“El regreso a la Argentina del largamente expatriado, compositor iconoclasta Mauricio Kagel, no aparentaría ser una mina cinematográfica, pero Gastón Solnicki toma el desafío admirablemente en su film Süden… Cuestiones de proceso, autoría, influencia y política emergen invariablemente, pero Solnicki permanece firme frente al acto de la creación musical… Felicitaciones a quien, con la mitad de años de su protagonista, ha hecho un film iluminado que habla a través de las generaciones…” (Senses of Cinema, por Jay Kuehner) 
 

FICHA TÉCNICA 

Música Mauricio Kagel. Dirección y producción Gastón Solnicki. Montaje Andrea Kleinman. Diseño de sonido Jason Candler. Cámara Diego Poleri, Gastón Solnicki. Asesor de estructura Lorenzo Bombicci. Jefe de producción Walter Rippel. Argentina, 2008, 67’. 

Intérpretes: Ensamble Süden, Compañía Oblicua, Divertimento Ensemble, Schönberg Ensemble, OFBA, Roland Hermann (barítono), Klara Csordas (mezzosoprano), Maurizio Leoni (barítono), Charles Maxwell (contratenor).

El Festival Kagel fue producido por el Centro de Experimentación del Teatro Colón 
 

FESTIVALES Y PREMIOS 

2008 10º BAFICI / Competencia Oficial Argentina

“Mención Especial” Jurado Oficial

“Mejor Película” Asociación de Cronistas Cinematográficos de Argentina 

2008 8º Tandil Cine / Competencia Oficial

“Mejor Director”

“Premio del Público” 

Viennale

Hamburg Film Fest

Oslo International Film Festival

Vancouver International Film Festival 

CONTINÚA

7. Norma Arrostito, la Gaby (Argentina, 2008), de Cesar D’Angiolillo

Sábados a las 18:00 y domingos a las 17:00. 

Corría 1970.  De un día para otro el nombre de Norma Arrostito pasó del anonimato a la notoriedad pública, cosechando la adhesión de unos, la repulsa de otros y la curiosidad de todos.

¿Quién era esa mujer “buscada”  por las fuerzas de seguridad,  que exhibía su cara joven y agradable en los miles de afiches que empapelaban la ciudad? 

Había planeado, con unos pocos, una acción que acababa de sumir en la perplejidad a los argentinos y que cobró de inmediato la fuerza de un acontecimiento histórico: el secuestro y ejecución de Pedro Eugenio Aramburu, el general de la Revolución Libertadora a la que el pueblo definía como “Fusiladora”  en alusión a las víctimas del los bombardeos del 55 primero,  y de los fusilamientos del 56 después, acontecidos en torno a la expulsión del presidente Perón del gobierno.

Norma, alias “La Gaby”,  participó así del nacimiento de la organización político-militar Montoneros, que había elegido ese  “ajusticiamiento” como bautismo, contando con el dolor y la impotencia del pueblo aún en carne viva, acrecentados por la proscripción política del peronismo.

Lejos de ese campo, esta maestra normal provenía de la insatisfecha juventud comunista que, al calor de la triunfante Revolución Cubana, celebraba, como tantos miles de jóvenes, la emergencia de los movimientos de liberación nacional del Tercer Mundo y asumía metas de equidad social, urgentes y extraordinarias, frente a la pobreza y la opresión reinantes.  

Pero más allá de las referencias a su biografía familiar y política, el audiovisual que presentamos se centra, en gran medida,  en la vida de Norma después de su muerte públicamente anunciada.

Corría 1976. El terrorismo de Estado desplegaba sus siniestros métodos y publicaba la noticia de su muerte en un enfrentamiento. Pero “La Gaby”  vivía cautiva en la ESMA, como trofeo de los represores.  Los testimonios de los sobrevivientes de esos días iluminan el tramo final de su vida hasta la verdadera muerte y abren una puerta más para la necesaria reflexión sobre el pasado. 

Ficha técnica

Dirección: César D´Angiolillo. Producción Ejecutiva: Rolo Azpeitía. Dirección de Fotografía: María Inés Teyssie. Guión: César D´Angilillo y Graciela Maglie. Asistencia de Dirección: Florencia Amato Zucker y Camila Brigante. Producción: Carola Salomón. Dirección de Arte y Vestuario: Andrea del Prete y Natalia García. Música original: Gustavo Pomeranec. Sonido Directo: Juan Jose Suarez. Diseño de Sonido: Adrián Rodriguez Gustavo Pomeranec. Edición: César D´Angilillo Celeste Maidana  

CENTRO CULTURAL CARAS & CARETAS En Coproducción con el INSTITUTO NACIONAL DE CINE Y ARTES AUDIOVISUALES De la “COLECCIÓN VIDAS ARGENTINAS”  
 

 

CONTINÚA

8. Aniceto (Argentina, 2008), de Leonardo Favio

Sábados a las 20:00. 

Ballet cinematográfico basado en Éste es el romance del Aniceto y la Francisca, de cómo quedó trunco, comenzó la tristeza y unas pocas cosas más...

Sinopsis

El Aniceto es dueño de un gallo de riña, el Blanquito, que es su orgullo y la envidia de los demás galleros. Los reñideros, el bar y el baile del pueblo  son el eje en torno al cual gira su universo.

Un atardecer conoce a la Francisca, la empleada de la ferretería. El Aniceto la seduce y, al poco tiempo, la lleva a vivir con él a la pieza que comparte con su gallo: un cuartito de adobes enclavado en medio de un loteo. Con la llegada de la Francisca el ambiente árido de la pieza cambia. La comida a punto, el amor siempre a mano, la tierna mansedumbre con que lo espera en esas largas noches en que el Aniceto se pierde por los reñideros, lo van ganando. El Aniceto se siente bien con la Francisca. Hasta que irrumpe la Lucía. Desenfadada, sensual, con un brillo especial en la mirada en la que se adivina un sesgo sobrador. Es hermosa y lo sabe. El Aniceto se entrega.

Nace así el triángulo amoroso que desencadenará en tragedia.

Hacer la síntesis de una obra que me costó cuatro años de insomnios es tan doloroso como seccionar un hijo. De todos modos, este sacrificio es de usos y costumbres y así lo entrego. Esta es la apretada síntesis de Aniceto. Espero que sea útil.

No quiero terminar estas líneas sin agradecer a Dios, que me entregó tres instrumentos maravillosos para poder concretar esta nueva obra: Hernán Piquín, como Aniceto, Alejandra Baldoni, como Lucía y Natalia Pelayo, como Francisca, son tres milagros. El nivel actoral que me entregaran estos artistas de singular sensibilidad no puedo atribuirlo a otra cosa que a una nueva caricia de Dios, que una vez más me demostró su amor. Doy gracias a Dios por Aniceto. 

Ficha técnica

Dirección: Leonardo Favio. Guión: Leonardo Favio y Jorge Zuhair Jury, basado en el cuento "El cenizo" de Jorge Zuhair Jury, con la colaboración de: Rodolfo Mórtola y Verónica Muriel. Producción ejecutiva: Javier Leoz. Jefe de Producción: Claudio Sambi. Fotografía: Alejandro Giuliani. Cámara: Miguel Caram. Dirección de arte: Andrés Echebeste. Montaje: Paola Amor. Música: Iván Wyszogrod. Coreografía: Margarita Fernández y Laura Raotta. Intérpretes: Hernán Piquín, Natalia Pelayo, Alejandra Baldón. Año: 2007. Duración: 82’. 

 

9. Grilla de programación

 

  

JUEVES 5

14:00 Woody Allen: ¿Qué pasa Tiger Lily?, de Woody Allen

16:00 Woody Allen: Annie Hall, de Woody Allen

18:00 Woody Allen: Días de radio,  de Woody Allen

20:00 Caja cerrada, de Martín Solá

22:00 Ladrones de medio pelo, de Woody Allen

00:00 Anochecer de un día agitado, de Richard Lester 

VIERNES 6

14:00 Enrique Serrano: Los martes, orquídeas, de Francisco Mujica

16:00 Enrique Serrano: Novio, marido y amante, de Mario C. Lugones

18:00 Enrique Serrano: Don Fulgencio, de Enrique Cahen Salaberry

20:00 Caja cerrada, de Martín Solá

22:00 Süden, de Gastón Solnicki

00:00 Submarino amarillo, de George Dunning 

SÁBADO 7

14:00 Charles Chaplin: Cortos

16:00 Charles Chaplin: El pibe, de Charles Chaplin + MV

18:00 Norma Arrostito, La Gaby, de César D´Angiolillo

20:00 Aniceto, de Leonardo Favio

22:00 Süden, de Gastón Solnicki

00:00 Quadrophenia, de Frank Roddam 

DOMINGO 8

14:30 Max Linder: Cortos

16:00 Max Linder: Los tres mosquiteros, de Max Linder

17:00 Norma Arrostito, La Gaby, de César D´Angiolillo

19:00 Historias extraordinarias, de Mariano Llinás 

JUEVES 12

14:00 Howard Hawks: Ayuno de amor, de Howard Hawks

16:00 Howard Hawks: La novia era él, de Howard Hawks

18:00 Howard Hawks: Vitaminas para el amor, de Howard Hawks

20:00 Caja cerrada, de Martín Solá

22:00    Presentación del libro Cine bizarro y fantástico hispano-argentino: entre dos siglos

00:00 Filmatron, de Pablo Parés 

VIERNES 13

14:00 Buster Keaton: La ley de la hospitalidad, de Buster Keaton

16:00 Buster Keaton: Sherlock, Jr., de Buster Keaton

17:00 Buster Keaton: El héroe del río, de Buster Keaton

18:30 Buster Keaton: Marido por despecho, de Buster Keaton

20:00 Caja cerrada, de Martín Solá

22:00 Süden, de Gastón Solnicki

00:00   Jennifer’s Shadow, de Daniel De la Vega y Pablo Parés 

SÁBADO 14

14:00 Harold Lloyd: Marinero a pesar suyo, de Fred Newmeyer

15:00 Harold Lloyd: El doctor Jack, de Fred Newmeyer

16:30 Harold Lloyd: El nieto de su abuela, de Fred Newmeyer

18:00 Norma Arrostito, la Gaby, de César D´Angiolillo

20:00 Aniceto, de Leonardo Favio

22:00 Süden, de Gastón Solnicki

00:00 La antena, de Esteban Sapir 

DOMINGO 15

14:00 Laurel & Hardy: cortos

15:30 Laurel & Hardy: allá en el lejano Oeste, de James Horne

17:00 Norma Arrostito, la Gaby, de César D´Angiolillo

19:00 Historias extraordinarias, de Mariano Llinás 

JUEVES 19

14:00 Manuel Romero: Casamiento en Buenos Aires, de Manuel Romero

16:00 Manuel Romero: Yo quiero ser bataclana, de Manuel Romero

18:00 Manuel Romero: Un bebé de París, de Manuel Romero

20:00 Caja cerrada, de Martín Solá

22:00 El tango vuelve a París, de Manuel Romero

00:00 The Rocky Horror Picture Show, de Jim Sharman 

VIERNES 20

14:00 Alberto Sordi: El Sheik, de Federico Fellini

16:00 Alberto Sordi: Buenas noches, abogado, de Giorgio Bianchi

18:00 Alberto Sordi: El comisario, de Luigi Comenchini

20:00 Caja cerrada, de Martín Solá

22:00 Süden, de Gastón Solnicki

00:00 La guerra, la música y nosotros, de Susan Winslow 

SÁBADO 21

14:00 Hnos. Marx: Plumas de caballo, de Norman Mcleod

16:00 Hnos. Marx: Una noche en la ópera, de Sam Wood

18:00 Norma Arrostito, la Gaby, de César D´Angiolillo

20:00 Aniceto, de Leonardo Favio

22:00 Süden, de Gastón Solnicki

00:00 Kiss contra los fantasmas, de Gordon Hessler 

DOMINGO 22

14:30 Jacques Tati: Mi tío, de Jacques Tati

17:00 Norma Arrostito, la Gaby, de César D´Angiolillo

19:00 Historias extraordinarias, de Mariano Llinás 

JUEVES 26

14:00 Jerry Lewis: Tú, mi conejo y yo, de Jerry Lewis

16:00 Jerry Lewis: El botones, de Jerry Lewis

18:00 Jerry lewis: De golpe en golpe, de Jerry Lewis

20:00 Caja cerrada, de Martín Solá

22:00 El matasanos, de Frank Tashlin

00:00 Don´t knock the rock, de Fred F. Sears 

VIERNES 27

14:00 Mel Brooks: Locura en el Oeste, De Mel Brooks

16:00 Mel Brooks: Las angustias del Dr. Mel Brooks, de Mel Brooks

18:00 Mel Brooks: La última locura de Mel Brooks, de Mel Brooks

20:00 Caja cerrada, de Martín Solá

22:00 Süden, de Gastón Solnicki

00:00 Festival Express, de Bob Smeaton y Frank Cvitanovich 

SÁBADO 28

14:00 Billy Wilder: Café Vienés, de Victor Janson

16:00 Billy Wilder: Una Eva y dos Adanes, de Billy Wilder

18:00 Norma Arrostito, la Gaby, de César D´Angiolillo

20:00 Aniceto, de Leonardo Favio

22:00 Süden, de Gastón Solnicki

00:00 Ferry Cross the Mersey, de Jeremy Summers 

DOMINGO 1

    15:00 Monty Python: Los caballeros de la mesa cuadrada, de Terry Jones & Terry Gilliam

17:00 Norma Arrostito, la Gaby, de César D´Angiolillo

19:00 Historias extraordinarias, de Mariano Llinás 
 
 

MV: Música en Vivo

Entrada General: $10.- Estudiantes y jubilados: $5.-

* Entrada libre y gratuita hasta completar la capacidad de la sala. 

 


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